Alimentos para rendir en la escuela

Los alimentos con ácidos grasos y hierro son fundamentales para que un niño aprenda más. Además, si desayuna mejorá su aprendizaje y sacará mejores calificaciones.

Mantener el cerebro activo durante las horas de clase es vital para que un niño aprenda y obtenga mejores calificaciones.  Por ello, es importante que incluyas ciertos alimentos que pueden ayudar a que los niños tengan un mejor rendimiento durante el ciclo escolar.

Existen dos tipos de alimentos que ayudan a los niños en edad escolar a aprender y concentrarse mejor.

El primero son los ácidos grasos esenciales, mejor conocidos como omega 6 y omega 3; ayudan a mejorar la capacidad de aprendizaje y concentración. Estos los encontramos en la sardina, el salmón, el atún fresco o envasado, los mariscos, el germen de trigo, los frutos secos y también en alimentos enriquecidos con omega 6 y/o 3 como panes, galletas y algunos lácteos.

El segundo es el hierro, el cual favorece un crecimiento adecuado en los niños y el desarrollo mental, así como un buen desempeño físico. Entre los alimentos que contienen hierro están el hígado, la carne de res, los mariscos y el atún. En alimentos de origen vegetal los encontramos en las espinacas, los romeritos, el perejil, los quelites, los ejotes, los berros, los frijoles y las lentejas.

Aunque incluyas estos alimentos en sus comidas diarias, también debes de tomar en cuenta que para que los niños comiencen sus actividades escolares con energía deben desayunar.

“Está científicamente comprobado que los niños que desayunan sacan mejores notas y aprovechan mejor lo que van a aprender al colegio”, dijo Ana Mari González, nutrióloga y consultora en Alimetría.

El desayuno es la comida más importante del día, ya que repone la energía que se utiliza durante la noche y activa al organismo para que funcione durante las actividades de la mañana.

“En el caso de los niños, al dormir se generan las nuevas estructuras, es decir, se crea músculo, hueso y piel ya que están creciendo, por lo que el desayuno es fundamental para reponer esa energía gastada”, dijo Ana Mari.

Es recomendable que “el desayuno se realice máximo una hora después de haber despertado, ya que al despertar el niño ha agotado sus reservas de energía y si no desayuna estará sin ganas, de mal humor, soñoliento y su rendimiento escolar no será el mismo”.



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