[La puerta estrecha] El teatro no es un suburbio de la literatura

Si existe un director polémico en la escena contemporánea es Romeo Castelucci, quien afirma que el teatro no es un suburbio de la literatura. 
Quiñones
(Cortesía)

Ciudad de México

Si existe un director polémico en la escena contemporánea es Romeo Castelucci, quien afirma que el teatro no es un suburbio de la literatura. Obsesionado con la obra de Shakespeare, vive el teatro como la única disciplina donde se conjugan todas las artes, es decir, como la única disciplina donde se puede crear a partir de la música, la pintura, la danza, la literatura. Castelucci hace de sus piezas cuadros de arte; cuadros melancólicos, oníricos y, a veces, un poco sangrientos.Cuando llegó a nuestro país por primera vez, en 2010, se presentó en el Festival de México en el Centro Histórico con Hey Girl!, reconocida como una propuesta vanguardista en el teatro europeo. Hey Girl! es una especie de sucesión de cuadros plásticos dedicados a la mujer, específicamente a la historia de opresión de la mujer.

Romeo Castelucci (Cesena, 1960) fundó su compañía teatral en la década de 1980, y adoptó en sus creaciones lo que Antonin Artaud llamó el “teatro de la crueldad”, ese manifiesto en el que se explora esta noción: “No podemos seguir prostituyendo la idea del teatro, que tiene un único valor: su relación atroz y mágica con la realidad”. Bajo esta premisa, Castelucci ha presentado versiones de clásicos como Hamlet, Hansel y Gretel y La Divina Comedia.

Las puestas de Castelucci son tan polémicas que se cuenta que en la década de 1990 llegaron a ser interrumpidas por grupos reaccionaros italianos, agarrando a botellazos a los actores y amenazándolos con estallar bombas en los teatros de Milán. También se cuenta que en París, cuando presentó una versión de Viaje al fin de la noche, los bajaron del escenario a gritos: “¡Fascistas!, ¡fascistas!”

Así como en Hey Girl! se mostró, en cada montaje de Castelucci y su compañía teatral Socìetas Raffaello Sanzio el espectador encontrará motivos para el sobresalto y quizá para el enojo y el repudio.

Quizá por eso, por su idea de provocar al público, da gusto saber que este 2014 el director vuelve a México al Festival Internacional Cervantino como parte del programa Shakespeare 450 (uno de los dos ejes más importantes del festival), donde se presentarán obras como Muchoruido y pocas nueces y Sueño de una noche de verano, en versión de Juliana Faesler, y otra de Mauricio García Lozano, afortunadamente.

Romeo Castelucci presentará Giulio Cesare, una adaptación de la obra shakespeareana estrenada en Italia, en 1997, y centrada en la parte más famosa de la obra: la muerte de Julio César. Esta puesta en escena, según su autor, nos revolverá el estómago al mostrar un poquito de sangre.

La puerta estrecha se ha cerrado.