Alfredo Daza cantará en los Juegos Olímpicos de Invierno

En nuestro país, afirma el barítono poblano, “no hay interés por ciertas expresiones universales”, como es el caso de la ópera.
Es cantante residente de la Deutsche Staatsoper de Berlín.
Es cantante residente de la Deutsche Staatsoper de Berlín. (Talento de Clase Mundial)

México

Para estar a tono con los Juegos Olímpicos de Invierno, podríamos decir que Alfredo Daza tiene voz de campeón. El barítono mexicano ha sido invitado para dar un concierto de ópera con la soprano rusa Anna Samuil y la mezzosoprano alemana Anna Werle, acompañados por el pianista Matthias Samuil.

La cita es el viernes próximo en el Organ Hall de Sochi, Rusia. En México la nieve escasea, lo que es un buen pretexto para, sin rigor, cultivar ciertas disciplinas deportivas, aunque en el terreno educativo, en términos generales, tampoco tenemos casta de campeones. Por eso algunos deportistas, músicos y científicos terminan por emigrar para tener una carrera internacional.

Es el caso del poblano Alfredo Daza. Formado en el Conservatorio Nacional de Música, en 1998 ingresó al Programa de Jóvenes Artistas de la Ópera de San Francisco y actualmente es cantante residente de la compañía Deutsche Staatsoper de Berlín. El mundo empieza a reconocerlo, lo mismo que figuras de la ópera como Plácido Domingo y Rolando Villazón, por ejemplo.

En entrevista telefónica con MILENIO desde Berlín, Daza asegura que su carrera ha seguido “un camino natural, con lo que he tenido enfrente. Cuando dejé Puebla para ir a México, fue una decisión muy importante porque entonces estudiaba diseño gráfico. Después comencé a hacer las audiciones que podía. Participé en el Concurso Internacional Nuevas Voces, donde fui elegido para la final, pero tuve que decidir entre participar o ir a San Francisco. Decidí lo segundo e ingresé al Programa de Jóvenes Artistas de la Ópera de San Francisco”.

Estudió dos años allá, además de conseguirse un agente, y empezó a cantar en diversas casas de ópera. “Después llegué a Berlín, donde Daniel Barenboim me hizo una oferta para trabajar en el Deutsche Staatsoper, pero también he conseguido otras cosas por fuera. El camino que seguí tuvo que ver con tomar ciertas decisiones, pero por una necesidad imperiosa de salir de México y obtener lo que no se puede obtener allá”.

El barítono dice que en México “no hay interés por ciertas expresiones culturales universales. Eso es porque la cultura mexicana es fuerte en sí misma: tradiciones, gastronomía, historia, humor, música y otras expresiones. Eso, como sociedad, nos ha bastado para que no exista interés por la música clásica o la ópera. La educación que tenemos debería ser aplicada también a la cultura internacional, porque no hay un interés del público en general en saber qué está pasando más allá de lo que todos conocemos”.

En el mundo se habla mucho de los tenores mexicanos, pero no de los barítonos, pues han destacado pocos. Daza dice que tal vez esto se debe “a una cuestión de fisonomía, a nuestro lenguaje, que es un poco más abierto, nuestra manera de hablar, que es un poco más alta que la de los rusos. También hay características fisiológicas que hacen que haya más tenores en México y más barítonos en Rusia, por ejemplo. Sin embargo, ha habido barítonos mexicanos que cantan a primer nivel (Guillermo Sarabia fue un ejemplo importantísimo). Pero ahí estamos: se habla mucho de los tenores, porque la gente cree que le gustan más los tenores”, dice con buen humor.

Aunque Alfredo Daza ha sido invitado para cantar a México, solo se ha concretado una visita: en el 2006, cuando se presentó en el Festival Internacional Cervantino con la Orquesta Sinfónica del Estado de México. Mientras nuestras autoridades deciden si lo invitan o no, sigue activo y próximamente cantará las óperas La Traviata e I masnadieri, de Verdi, así como recitales y otras actividades en Europa y Japón.