'Aranjuez': inspiración divina

Alfonso Moreno se recuerda rodeado de instrumentos, pues su padre pensaba que, llegado el momento, sus hijos podrían escoger el que más les acomodara.
Moreno tocará con la Sinfónica del IPN.
Moreno tocará con la Sinfónica del IPN. (Especial )

Guitarrista con una larga trayectoria nacional e internacional, Alfonso Moreno asegura que su primer gran maestro fue su padre, el violinista Rafael Moreno Dauzón. "De él recibí el ejemplo desde muy pequeño: lo recuerdo estudiando siempre o reuniéndose con amigos para hacer música de cámara y actuando como solista de varias orquestas sinfónicas. Con él aprendí la importancia de tratar de transmitir un mensaje al tocar, a no tocar solamente notas, muchas notas, sin importarnos esa comunicación con nuestro público".

Se recuerda rodeado de instrumentos, pues su padre pensaba que, llegado el momento, sus hijos podrían escoger el que más les acomodara. "Yo pasé por el estudio del violín (licenciatura), piano, composición, dirección de orquesta y claro, lo que más me atrajo fue siempre la guitarra. La enseñanza definitiva provino de Manuel López Ramos y mi gran ejemplo fue siempre Andrés Segovia. En mi vida han existido grandes compañeros musicales, quienes, con sus consejos han influido en mi forma de tocar, como Henryk Szeryng, Eduardo Mata, Ruggiero Ricci, etcétera".

El jueves a las siete de la noche, y el sábado a la una de la tarde, Moreno tocará el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo, con la Orquesta Sinfónica del IPN, dirigida por Enrique Diemecke, en el Centro Cultural Jaime Torres Bodet de Zacatenco. "Alfonso Moreno hizo una bellísima interpretación de mi Concierto de Aranjuez —dijo alguna vez Rodrigo—. Tiene una gran sensibilidad y una gran personalidad artística".

El guitarrista tuvo la fortuna de conocer a Rodrigo desde 1968, durante el Concurso Internacional de Guitarra de París. "Después lo traté en muchas ocasiones, durante los muchos homenajes en los que me invitaron a participar –recuerda–. Él fue muy buen amigo y muy generoso al brindarme sus consejos para interpretar sus obras".

Con un repertorio que va de la música antigua a la contemporánea, y que ha tocado alrededor del mundo, afirma que no podría definirse "por un solo estilo. La música de todas las épocas me encanta. En el momento de estar tocando una obra, siento que es la más bella".

Así ocurrirá, seguramente, con la obra de Rodrigo durante sus conciertos con la OSIPN. Moreno asegura que, desde el principio de su carrera, "llegar a tocar el Concierto de Aranjuez era un verdadero reto pero, sobre todo, un gran sueño. Desde que empezaba a estudiarlo amé su profundo contenido musical. Siempre he sentido que el maestro Rodrigo recibió una gran inspiración divina; su segundo movimiento es en verdad belleza pura, de principio a fin".