Alejandro Mohar estará en la JIFE hasta 2022

Sobre los cannabinoides, señala que “no se trata de la mariguana per se”, sino de fármacos validados para pacientes con epilepsia resistente, esclerosis múltiple o en quimioterapia.
El ex director del Incan, Alejandro Mohar Betancourt.
El ex director del Incan, Alejandro Mohar Betancourt. (Especial)

México

El ex director del Instituto Nacional de Cancerología (Incan), Alejandro Mohar Betancourt, informó que en días pasados la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), determinó ratificar y extender hasta 2022 la participación de México.

Como miembro activo, el país —representado por el oncólogo del Incan— es uno de los encargados de vigilar el cumplimiento de convenios, manejo y adecuado control de estupefacientes dirigidos a pacientes crónicos y terminales.

En 2013 Mohar fue elegido como parte del JIFE, con sede en Viena, Austria, que se integra por 13 miembros del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, para ocupar el cargo hasta 2017.

Pero en la reciente reunión de la ONU se ratificó y extendió su nombramiento hasta 2022 debido a que el oncólogo, médico cirujano por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha logrado desde el Incan que los pacientes tengan acceso a la morfina y ahora buscará que se haga investigación científica acerca de la mariguana.

En caso de que los estudios científicos respalden el uso de esa droga en pacientes oncológicos, se acercarán las terapias elaboradas con los derivados de la planta una vez que se reforme la Ley General de Salud.

Voz en el mundo

En entrevista con MILENIO, Mohar explicó que "México volverá a tener voz dentro del consejo (de la ONU) sobre la importancia de incluir el uso terapéutico de drogas, como fue en su momento la morfina y ahora la mariguana, una vez que cumplan con todos los criterios de seguridad y eficacia para el control del dolor crónico de pacientes con cáncer avanzado".

Gracias a los esfuerzos de varias instancias, entre las que destacan el Incan y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), en México se comenzó a romper con la falta de acceso a drogas legales para disminuir el dolor en cáncer terminal y en etapas muy avanzadas, principalmente cuando ya hizo metástasis.

Mohar, quien cuenta con doctorado en Epidemiología por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, explicó que México se ha convertido en un referente para América Latina para comenzar a actualizar la medicina y, con ello, evitar que los enfermos fallezcan en situaciones indignantes.

En México, debido a que tres cuartas partes de los casos son diagnosticados en etapas muy avanzadas, las terapias convencionales ya no funcionan, por lo que se ha tratado de revertir esta situación pugnando para que los enfermos tengan acceso a morfina y se les dé cobertura de atención y orientación, incluyendo a su familia.

El Incan ha comenzado a revertir este hecho. Cuando hubo desabasto de morfina hace justo año y medio, exigió a las autoridades sanitarias surtir del medicamento y, además, flexibilizar todo el proceso de otorgamiento de receta para evitar criminalizar a los médicos.

"El dolor oncológico influye notablemente en la calidad de vida de los pacientes. Sin embargo, 75 por ciento de los que tienen cáncer experimentará dolor severo y requerirá tratamiento con opioides durante alguna etapa de la enfermedad", explicó.

La mayoría, explicó, padecerá dolor intenso debido al tumor mismo, mientras que alrededor de 20 por ciento lo padecerá por efectos secundarios de tratamientos como la radioterapia, quimioterapia, cirugía, venopunción, aspiración de médula ósea, biopsia o endoscopia, y solo uno de cada 10 como consecuencia de procesos no relacionados a la enfermedad.

Cannabis paliativa

Mohar explicó que con el anunció del presidente Enrique Peña Nieto se permitirá el ingreso a México de terapias elaboradas con la sustancia activa de la cannabis para tratar enfermedades de difícil control.

"No se trata de la mariguana per se, hay que dejar esto muy en claro. Sino de medicamentos validados para tratar epilepsia resistente al tratamiento convencional, así como a pacientes que tienen espasmos musculares asociados a la esclerosis múltiple, y para el control de la náusea, vómito, cuando reciben quimioterapia", acotó el especialista.

La sustancia activa de la mariguana también puede servir "para estimular el apetito en pacientes que sufren un deterioro sistémico, crónico, por infección de VIH o males oncológicos. Son un grupo pequeño de pacientes que no responden al tratamiento tradicional y estandarizado", señaló.

Según Mohar, México está claramente en la capacidad de recibir, evaluar, procesar y poner a disposición de los pacientes aquellos medicamentos derivados de la cannabis y se está apegando a las convenciones internacionales y va de acuerdo a lo que han logrado en Austria, Canadá, Checoslovaquia, Finlandia, Alemania, Israel, Italia, Holanda, Portugal, España, Chile, Colombia, Estados Unidos e Inglaterra.

"Es importante aclarar que será la industria farmacéutica la que deberá de registrar el medicamento, comprobar su seguridad y eficacia ante la Cofepris. No serán medicamentos de primera línea", aclaró el especialista, tras acotar que los estudios científicos que se han hecho sobre los beneficios de estas terapias se basan en grupos pequeños.

"Son un subgrupo pequeño de pacientes y de ahí lo difícil, por lo regular para establecer los estudios clínicos se requiere de un grupo amplio. Lo que se pretende es que México se incorpore al esfuerzo mundial, haga investigación clínica con sus propios pacientes y decida mejor el grupo de medicamentos adecuados en el corto, mediano y largo plazo", aseguró.

"El Incan está abierto a realizar investigación clínica con productos derivados de la mariguana y determinar su efectividad en este sector, aunque mínimo, de la sociedad", concluyó Mohar.

Cuidados paliativos

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud y el Instituto Nacional de Cancerología

10 por ciento de los pacientes oncológicos en fase terminal accede a cuidados paliativos

90 por ciento de los mexicanos con cáncer avanzado sufre la enfermedad con extremo dolor y mala calidad de vida

75 por ciento de los casos en el país son diagnosticados en etapas muy avanzadas, cuando hay poca probabilidad de sobrevivir