Rompen jarrón de la dinastía Han como protesta

Un artista de origen dominicano entró al Pérez Art Museum de Miami y dejó caer una de las pieza de la dinastía Hans, intervenida por el disidente chino Ai Weiwei y valuada en un millón de dólares.
'Ai Weiwei: According to What?', instalación del artista chino Ai Weiwei.
'Ai Weiwei: According to What?', instalación del artista chino Ai Weiwei. (EFE)

Pekín

El artista disidente chino Ai Weiwei restó importancia este martes a la destrucción voluntaria por un artista de origen dominicano de un jarrón de la dinastía Han, valorado en 1 millón de dólares, que formaba parte de su exposición en un museo de Miami.

Ai había pintado el jarrón, que data de la dinastía Han —206-220 antes de nuestra era— en brillantes colores en el marco de sus Coloured Vases exhibidos en el Pérez Art Museum de Miami, Florida.

El artista Máximo Caminero, nacido en República Dominicana, habría roto el domingo uno de los vasos para protestar contra el hecho de que este museo acoge en su mayoría a artistas extranjeros.

"Cuando se me informó sobre el daño sufrido, no le di demasiada importancia, porque mi obra a menuda es destruida o se rompe durante las exposiciones", dijo Ai a la AFP.

"Pensé (...) el museo va a cuidar de ella, o sino, lo hará la compañía de seguros. Pero luego vi en las noticias que un artista asegura que la destrozó intencionalmente, dando razones que no me parecen adecuadas" añadió.

Ai, de 56 años, es considerado como uno de los artistas contemporáneos más importantes de China. Diseñó el estadio El Nido de Pekín para los Juegos Olímpicos de 2008, pero desde entonces ha generado el enfado de las autoridades chinas por sus críticas a la situación de los derechos humanos o la corrupción en el país.

Estuvo detenido durante 81 días en 2011 en el momento en que emergían las llamadas primaveras árabes. Desde entonces se le ha negado el pasaporte.

Según el Miami New Times, Caminero, que fue puesto en libertad el lunes por la policía y puede ser condenado a hasta cinco años de prisión, describió su acto como una "protesta espontánea".

Su objetivo, según Caminero, era actuar en nombre de los "artistas locales en Miami que nunca han sido expuestos en los museos de aquí".