Los 'Weiwei-ismos', claro reflejo de la realidad china

Busca poner el foco en las violaciones a los derechos humanos que se dan en su país, pero también en el rol del arte: Miriam Vidriales.

México

Hoy en día, los bienes Hechos en China inundan las casas del mundo. Pero nuestro enorme país tiene un pequeño problema, somos incapaces de manufacturar la felicidad de nuestra gente", reflexiona en uno de sus aforismo el artista chino Ai Weiwei, que publica en el libro Weiwei-ismos, editado por Tusquets.

De ahí la relevancia de este libro que ya está a la venta en México, ya que "nos habla de un país que tiene que ver muchísimo con nuestras vidas, debido a que el rol de China, a escala mundial, es innegable y de gran importancia, pues influye absolutamente en todos los aspectos económicos de nuestro país", afirma Miriam Vidriales, directora de comunicación de Grupo Planeta.

A través de la mirada del artista, refiere, sabemos ahora que "China es un país en el que el sistema político persigue las ideas y persiguen a las voces disidentes".

Esta realidad no ha sido tan explorada desde Occidente, destaca, como lo hace Ai Weiwei en sus, Weiwei-ismos, convirtiéndose, con ello, en un libro muy revelador para el ojo occidental.

El libro de Ai Weiwei, no solo es una colección de aforismos ingeniosos, inteligentes y provocadores, es una oportunidad de conocer el nivel de represión al que cotidianamente están expuestos los habitantes de su país, sostiene Vidriales.

Pues bien, este libro publicado por la editorial Tusquets, se enmarca dentro de la exposición de Las Cabezas del Zodiaco, del artista Ai Weiwei (Pekín, 1957), que se muestra actualmente en el Museo Nacional de Antropología y que permanecerá montada hasta febrero del 2015. "Para el lector cuidadoso, este libro le abre una dimensión a una vida desconocida, claramente Ai Weiwei habla de un sistema de represión y de la violación de los derechos humanos en China, que en Occidente se desconoce".

Por eso la relevancia de este texto surgido de la exposición Las cabezas del Zodiaco, que en un primer momento se exhibió en Princeton.

Dado que la muestra se presenta en México, la colección Marginales de Tusquets editores adquirió todos los derechos para publicar el libro en América Latina.

La directora de comunicación de Grupo Planeta afirma que el libro tiene una vocación muy política, "nos gusta mucho la parte de la militancia del artista, en el sentido de que es un creador perseguido que ha busca poner el foco en los abusos a los derechos humanos que se dan en su país, pero también en el rol del arte, como factor político".

Ai Weiwei se asume como un disidente; aclara que ni él ni su obra son el mensaje, pero que sí son la caja de resonancia que necesita mucha gente en China, porque en ese país la mayoría tiene miedo de hablar.

El tema de Ai Weiwei y las Olimpiadas ha sido muy abordado; no obstante, es muy paradójico debido a que uno de los grandes símbolos fue el estadio Olímpico de Nido de Pájaros, diseñado por el propio artista.

Él mismo denunció a las Olimpiadas como una forma de manipular la imagen de China; sin embargo, también las utilizó como plataforma para que el mundo lo escuchara.