Acervo sobre la Revolución, a resguardo de la Fototeca

La donación fue hecha por la hija y nieto del fotógrafo jalisciense Aurelio Escobar Castellanos.
El general Francisco Villa, una de las fotografías clásicas en resguardo por la Fototeca del INAH.
El general Francisco Villa, una de las fotografías clásicas en resguardo por la Fototeca del INAH. (Cortesía)

Pachuca

Un acervo de cerca de 2 mil imágenes de entre 1906 y 1964, con 360 fotografías de la revolución mexicana del archivo del fotógrafo y periodista jalisciense Aurelio Escobar Castellanos, fue donado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para su investigación y conservación.

La dependencia difundió en un comunicado la donación hecha por María Josefina Escobar y Arturo Guevara, hija y nieto del fotógrafo, quienes esperan que la institución haga un mejor uso del legado del maestro Escobar.

La Fototeca Nacional se hará cargo del resguardo del Fondo Aurelio Escobar, que es el número 45 de todas las colecciones con que cuenta el organismo, y las cámaras que son parte de la dote se exhibirán en el Museo de la Fotografía.

Al respecto, Juan Carlos Valdez Marín, director de la Fototeca Nacional, aseguró que el legado complementa la idea que se tiene del registro fotográfico en la gesta revolucionaria.

“El conjunto de la obra se sumará al imaginario colectivo sobre ese proceso histórico y nos dará nuevas luces para la investigación a través de la fotografía, consideró.

Señaló que Aurelio Escobar mantuvo mucha relación con los artistas de la época como Casasola y Lupercio, pero realizaba su trabajo de manera independiente, de ahí que ahora, gracias a su hija, se haya podido rescatar esa parte de información visual.

La heredera del periodista explico que hay “imágenes de mítines, encuentros con diferentes sindicatos, fachadas, edificios y aspectos comerciales de la ciudad. El abanico de fotos abarca la primera mitad del siglo XX, porque fueron 58 años de trayectoria, desde 1906 hasta 1964, año en que falleció, aunque incluimos fotografías posteriores de Enrique Escobar, quien quedó a cargo del negocio cuando murió su hermano”.

Guevara Escobar explicó que el archivo que resguardó su familia “se divide en dos partes: una que consiste en obras del periodo revolucionario, con piezas inéditas de cuando se trabajaba de una manera sui géneris.

“Una parte la donamos hace dos años al Archivo General de la Nación, y consistió en negativos de las panorámicas de los años 30 a los 60. La otra corresponde, dijo, al trabajo de estudio porque trabajó el retrato fotográfico, la fotografía académica”.

LA HISTORIA DE LA FAMILIA

Escobar Castellanos nació en Zacoalco de Torres, Jalisco, en 1888 y falleció en 1964 en el Distrito Federal. Tenía su estudio en la calle 16 de Septiembre, donde trabajó la mitad de su vida laboral.

“Cuando comencé a indagar en la historia de mi abuelo me di cuenta de que la fotografía en México estaba olvidada porque era vista como un elemento artístico. Estoy escribiendo su biografía, mientras tanto los interesados pueden ahondar en el blog Fotógrafos de la Revolución, que ha sido un medio de difusión muy importante”, explicó el nieto Arturo Guevara.

Aurelio Escobar fue también un reportero que tuvo un pie dentro del mundo del periodismo y otro en el trabajo de estudio. Perteneció a varias asociaciones de fotógrafos, fue dirigente sindical de fotógrafos de prensa y de estudio, y pugnó por mejorar la situación de sus colegas.

Respecto a las cámaras que se entregaron a la Fototeca, se explicó que usaron en la Revolución para fotografía panorámica, y equipo de laboratorio.

La familia donó el material “como un homenaje a la memoria de don Aurelio, pues desean que perdure el legado de un hombre que fue un enamorado de la fotografía”.

Con esta donación ya son 45 los fondos que están a resguardo de la Fototeca Nacional con sede en la ciudad de Pachuca, con imagen que trazan una línea de tiempo a partir de 1840 hasta nuestros días y a la vista de todo el público. (Redacción/Pachuca)