Michoacán, puntal de la Cultura para la armonía

Los esfuerzos han sido apoyados con casi 14 millones de pesos en cuatro áreas: Arte, Culturas Populares, Cultura y Educación y Patrimonio Cultural.

México

Al 31 de octubre se han llevado a cabo mil 271 actividades dentro del Plan Especial de Acción Cultural Michoacán 2014, con un conteo de beneficiarios directos de más de 630 mil personas; se han realizado 210 proyecciones del programa Cine en tu Comunidad y 139 proyectos artísticos.

Todos los esfuerzos han sido apoyados con un total de 13 millones 700 mil pesos en cuatro áreas temáticas: Arte, Culturas Populares, Cultura y Educación y Patrimonio Cultural, con lo que en especial se han creado 18 agrupaciones musicales comunitarias: orquestas, coros y ensambles instrumentales.

Los números suelen ser los que dictan el resultado de cualquier encomienda, de ello están convencidos en la Dirección General de Culturas Populares (DGP) del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), desde donde se coordinan las acciones del programa México, Cultura para la armonía y, en particular, las acciones especiales que se llevan a cabo en Michoacán; pero no es un asunto tan sencillo, ni debieran hacerse lecturas tan simples de la realidad.

"¿Cuáles son los alcances del arte y la cultura en la transformación social de una comunidad, en la prevención de la violencia en una comunidad?", se pregunta Conrado Tostado, director de Promoción e Investigación de la DGP, quien sin dejar de reconocer las esperanzas que se han puesto en el arte y la cultura, reconoce que desde la institución se plantearon una primera gran definición: "no queremos establecer una ecuación directa entre una mayor actividad artística o cultural y una menor violencia".

"El parámetro del programa no es cuántos asesinatos han disminuido en una comunidad o qué tanto han disminuido los índices de violencia familiar a tanto tiempo de realizar una acción. No queremos establecer una ecuación directa, porque esta frase a la que se ha recurrido de que 'un muchacho que toca un violín no va a tocar una ametralladora', no la queremos hacer nuestra."

Para la especialista en políticas culturales Carmen Pérez Camacho parece que ha cambiado la perspectiva de las familias que habitan estas regiones vulneradas por la violencia, donde los padres comienzan a salir de casa para llevar a sus hijos a las sesiones, fuera de su rutina habitual en la que los videojuegos y la televisión son las actividades predominantes de distracción y genera unión entre sedes.

Durante una ceremonia conmemorativa por el 25 aniversario del Conaculta, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, instruyó al titular del Consejo –Rafael Tovar y de Teresa, paradesarrollar acciones culturales en Michoacán a fin de contribuir en la "reconstrucción del tejido social".

"La cultura será parte esencial del desarrollo integral que el gobierno de la República promueve para todo el país, y hoy la instrucción puntual es para el estado de Michoacán", destacó el mandatario federal en ese momento. (MILENIO Diario 18/01/2014)

Sin embargo, en la práctica se ha demostrado que la cultura y el arte aumentan la cohesión de comunidad, refuerzan y enriquecen sus lazos sociales, en especial "diversifican esos lazos sociales".

"Se introducen objetivos, valores, significados dentro de los lazos sociales que los fortalecen. A través de muchas maneras, la acción artística y cultural sí puede reforzar la cohesión comunitaria, el tejido social... en esa medida arte y cultura aumenta la unidad de una comunidad y comunidades más unidas, son comunidades más seguras. Esa es una ecuación que se puede sostener", en palabras de Conrado Tostado.

Por ello, uno de los grandes objetivos generales de los esfuerzos en Michoacán ha sido aumentar la cohesión comunitaria: "Es un eje dedicado a la animación cultural, en la que se han hecho muchas acciones, algunas muy vistosas, como conciertos de Lila Downs o Armando Manzanero, un tanto criticados por la idea de ser acciones frívolas, que no incidirían en la violencia. Nosotros defendemos la línea de trabajo, porque tiene que ver con convocar a las comunidades, a los públicos, a salir.

"La idea de la inseguridad está muy asociada a la pérdida de confianza, al miedo y todo eso, al abandono de los espacios públicos. Muchas veces se han cedido los espacios públicos a la delincuencia o al temor en general: la idea de salir a un lugar de alguna comunidad, a disfrutar de alguna proyección al aire libre, a un concierto, y que salgan las familias con los hijos es una acción que permite recuperar confianza."

Cine en las comunidades

Uno de los corazones del programa es la creación de agrupaciones artísticas o culturales en las comunidades, pero quizá el que mejor se ha desarrollado en la práctica está más vinculado con el cine: se han realizado alrededor de 200 proyecciones de cine mexicano reciente al aire libre.

Se desarrollaron rutas y a las proyecciones las acompañaron un LibroBus de Educal, una muestra de carteles mexicanos, un espectáculo de cuenta cuentos. "Se impulsaron los Cine Sillitas, colectivos ya permanentes que se quedan en un lugar al aire libre, donde una o dos veces proyectan películas en zonas donde hay inseguridad; aquí hay historias muy conmovedoras como las de un panadero, en Lomas de Durazno, que comenzó a animar con cine en espacios públicos, y ha sido una especie de fiesta comunitaria, vecinal", cuenta Conrado Tostado.

Al mismo tiempo, el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) creó la plataforma Cinema México, y en Michoacán se desarrolló el piloto, donde están 100 películas y 100 cortometrajes mexicanos recientes, a los cuales se puede acceder mediante una contraseña. Hasta el momento se han creado unos 150 centros a los cuales se les dotó de proyectores y pantallas para que ellos mismos pudieran hacer su programación de películas.