¡Acabando! Falleció 'Melón', gran sonero mexicano

Su fama trascendió fronteras al ser el único artista nacional en grabar con la firma disquera latina más importante en Nueva York, Fania All Stars.
En una de tantas presentaciones de libros fue capaz de poner a bailar a Carlos Fuentes, Héctor Aguilar Camín y Carlos Monsiváis, entre otros.
En una de tantas presentaciones de libros fue capaz de poner a bailar a Carlos Fuentes, Héctor Aguilar Camín y Carlos Monsiváis, entre otros. (Claudia Guadarrama)

México

Con una cariñosa y emotiva interpretación de las canciones que más disfrutó Luis Ángel Silva, mejor conocido en el medio musical como Melón, sus amigos y su compañera de vida de los últimos 29 años, Merry Mac Masters, despidieron a uno de los más grandes soneros de este país, quien falleció a las 23:50 del pasado domingo, a los 85 años de edad, a consecuencia de un paro cardiaco.

El sonido de la clave que siempre lo acompañó se propagó en la funeraria, tal y como su fama que trascendió fronteras al ser el único artista mexicano en grabar con la firma disquera latina más importante en Nueva York, Fania All Stars. Ese disco al que tituló Llegó Melón estuvo por 26 semanas en el hit parade de la Gran Manzana.

Acudió a la funeraria Saúl Juárez, a nombre de Rafael Tovar y de Teresa, Secretario de Cultura, quien en su cuenta de Twitter escribió: "Lamento el deceso de Luis Ángel Silva, Melón, máximo sonero mexicano. Mi pésame a sus deudos, un abrazo a Merry Mac Masters".

El colabordor de MILENIO Froylán López Narváez, quien hizo un lema de su convicción de que "La rumba es cultura", indicó que con la partida de Melón se registra la terminación de una época, donde se dio una simbiosis entre la música afroamericana y la musicalidad de México. "Melón, junto con Lobo, fue uno de los maestros, de los principales músicos de la cultura popular afroamericana y de sus formas verbales de este país". Oriundo de Santa María la Ribera, a Luis Ángel Silva, Melón, Se le recordará por su alegría y generosidad: siempre estaba dispuesto a compartir su legado y todo su conocimiento alrededor de esta expresión musical. En Veracruz, particularmente, era muy querido, cuando recorría sus calles no había quién no lo saludara, o como diría la canción "Acabando" que le canta a la colonia Santa María Ribera que lo vio nacer: "y si voy por la Alameda con su redondel y el Kiosko, todos al verme se alegran y dicen, yo lo conozco".

Melón, quien grabó una treintena de discos, era reconocido por todos, hasta por la comunidad intelectual; él impulsó con su presencia y su música al Festival Internacional Afrocaribeño. En una de tantas presentaciones de libros fue capaz de poner a bailar al escritor Carlos Fuentes a ritmo de "Amalia Batista", así como a los intelectuales Héctor Aguilar Camín, Iván Restrepo, Rafael Ramírez Heredia y Carlos Monsiváis.

Su carrera

Los inicios de este inigualable sonero datan de finales de la década de los 50, cuando junto con Carlo Daniel Navarro, Lobo, crean la agrupación Lobo y Melón, que a la postre sería una gran institución de la música afroantillana.

Realizarían giras por México, Latinoamérica y Estados Unidos; alternarían con figuras como Tito Puente, Ray Barreto, así como con la Sonora Matancera, Eddy Palmieri y Johnny Pacheco. En 1961 fueron elegidos como el grupo más gustado con Tito Puente y Machito, en el Paladium de Hollywood.

De su disco Amalia Batista vendieron un millón de copias, y se convirtió en un símbolo musical, al grado de que en donde se presentaban siempre abrían sus actuación con este éxito, con el que han bailado muchas generaciones.

La agrupación se separó y Melón siguió su carrera como solista; vivió en Estados Unidos, donde cosechó grandes éxitos, posteriormente regresó a México para continuar la difusión apasionada de la música afroantillana.

En 1999 recibió por sus 50 años de trayectoria artística un homenaje en Palacio de Bellas Artes. Y en 2009 Melón, con 60 años de carrera musical, fue galardonado con la medalla Gonzalo Aguirre Beltrán, que reconoce el mérito musical a través del Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC).

Debe ser recordado con su música

El musicólogo Rafael Figueroa, de la Universidad Veracruzana, y quien es el biógrafo de Luis Ángel Silva, Melón, sostuvo que "desgraciadamente parece que en el país no sabemos reconocer el talento, porque realmente Melón fue una de las figuras más grandes dentro de la música afroantillana; él se pudo colar en las grandes ligas y nunca tuvo ningún problema en demostrar su calidad, al manejar un estilo propiamente mexicano. Eso se tendrá que reconocer y respetar en todos lados, también por las autoridades educativas como culturales de este país".

Su relación con Veracruz era indisoluble, fue su segundo hogar, aseguró Figueroa, a tal grado que se nombraba como "chilán-cruzano".

El autor del libro Luis Ángel Silva Melón recuerda que en el puerto de Veracruz fue donde el sonero era un hombre muy amado, muy querido, y una de las distinciones que le dio esta tierra jarocha fue invitarlo a formar parte del grupo Estrellas Veracruzanas en los años setenta para grabar un disco.

Una de sus últimas grabaciones la realizó con el grupo Combo Ninguno, y fue nada menos que "Veracruz" de Agustín Lara.

Ayer, su concierto por la vida finalizó y no fue "suspendido por lluvia", como lo menciona en la canción "Pelotero a la bola", sino por un paro cardiaco.

Sus restos serán incinerados este martes y descansarán en su barrio de toda la vida, Santa María la Ribera.