Abordan herencias judías en comida para el duelo

Platillos regionales para día de muertos reflejan influencia de cultura sefardí.
El cronista Juan Jaime Gutiérrez habló del tema en el MHM.
El cronista Juan Jaime Gutiérrez habló del tema en el MHM. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Hablar sobre la comida típica de la región durante el Día de Muertos supone un problema para los historiadores, pues esta festividad no se practicaba hasta hace dos décadas.

El investigador de la gastronomía local Juan Jaime Gutiérrez destacó que si bien no hay una comida típica para la conmemoración del 2 de noviembre –como sí la hay en el centro y sur del país–, en los pueblos de Nuevo León se conservan ciertas herencias de la cultura sefardí.

Su charla Tradiciones judías relacionadas con la comida y la muerte fue parte del programa del “Simposium Culinario, rescate y custodia de la gastronomía norestense”, que se realizó en el Museo de Historia Mexicana.

Subrayó que en pueblos y rancherías de Nuevo León quedaron asentadas diversas costumbres practicadas en un proceso fúnebre; sin embargo, éstas empezaron a cambiar a partir de 1970 y con la llegada de la tecnología.

Cuando una persona fallecía, los vecinos se apostaban a dar el tradicional pésame y se entregaban “viandas de comida” durante nueve días.

El cronista refirió que platillos como el arroz con pasas y chile morrón, los fideos con carne seca, el cortadillo norteño y el asado de puerco son algunos que se ofrecían.

Beber café con mezcal, o bien degustar un chocolate con hojarascas, eran algunas opciones para aliviar el trago amargo por la pérdida de un ser querido.

Juan Jaime Gutiérrez, también conocido como El Conde de Agualeguas, refirió que muchas de estas prácticas se han estado perdiendo con el paso de los años.