• Regístrate
Estás leyendo: Pese a violencia, México es mejor para los migrantes
Comparte esta noticia
Lunes , 15.10.2018 / 17:28 Hoy

Pese a violencia, México es mejor para los migrantes

La nueva encargada de la casa de atención a migrantes El Samaritano, Luisa María Silverio Cruz, reveló que el inmueble cuenta también con apoyo de organizaciones internacionales
Publicidad
Publicidad

La violencia en las naciones centroamericanas está favoreciendo la migración, pero la situación es muy adversa para quienes emprenden el viaje hacia Estados Unidos, país que ha endurecido su política migratoria. 

Lo anterior lo señaló Luisa María Silverio Cruz, nueva encargada de la Casa del Migrante El Samaritano, situada en la colonia Bojay, en Atitalaquia. 

Nos damos cuenta que frente a una situación de violencia que se vive en Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador, y sobre todo con la situación que se vive en Nicaragua en este momento, la gente lo que busca es salir, y ellos dicen: ‘México está mejor que nuestro país’”. 

En este sentido, señaló que si bien la situación de México también es de violencia, hay mejores condiciones. 

Nuestra realidad es complicada, pero sí estamos un poquito mejor”. 

La religiosa de la congregación del Sagrado Corazón, explicó que a pesar de las dificultades en el trayecto, los migrantes insisten en salir de sus países de origen. 

Seguimos admiradas de cómo a pesar de esta realidad que se vive, los migrantes continúan con sus viajes”. 

La nueva encargada señaló que en la Casa del Migrante se están haciendo esfuerzos para mejorar las condiciones para el tránsito de migrantes, aunque reconoció que cada vez es más complicada la situación. 

Aquí cada vez ha ido implicando un mayor compromiso, pues cuando nosotras empezamos en el 2012, pensamos que era venir, dar de comer e irnos, pero ya con el tiempo nos hemos ido dado cuenta que el problema de la migración va implicando muchísimas cosas”. 

Silverio Cruz aseveró sin embargo que “el reto es seguir ofreciendo un mejor servicio a nuestros hermanos migrantes con ese espíritu de la congregación, del compromiso con la gente más vulnerable, con la gente que es más violentada en sus derechos humanos”. 

Insistió en que “el proyecto lo comenzamos con esa buena voluntad de ir dando comida, de ir dando cosas básicas, pero nos hemos ido dando cuenta de que el problema nos sobrepasó, porque la misma población migrante con la situación que vive de violencia, viene a solicitar mayores cosas, mayor compromiso”. 

La religiosa indicó que “ahorita el reto es continuar como comedor, porque aunque ya tenemos la casa no tenemos los recursos suficientes para que esto sea un albergue”. 

Y precisó la encargada: “cuando yo hablo de albergue, es un lugar que debe tener condiciones para poder quedarse aquí uno o dos días, con lo básico por lo menos, y eso nos implica mayor costo, mayor dedicación de tiempo”. 

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.