• Regístrate
Estás leyendo: Ofrecer incentivos fiscales, la clave para la conservación del patrimonio
Comparte esta noticia
Miércoles , 12.12.2018 / 20:02 Hoy

Ofrecer incentivos fiscales, la clave para la conservación del patrimonio

Solo pocos países en el mundo pueden generar gasto público suficiente para estas tareas, indicaron los panelistas en la mesa.
Publicidad
Publicidad

Ofrecer incentivos fiscales a los dueños de inmuebles catalogados como patrimonio puede ser una herramientas que promueva su conservación arquitectónica, coincidieron especialistas.

El foro Más allá del patrimonio convocó a representantes del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Nuevo León, de Bellas Artes, la Facultad de Arquitectura (FARQ) de la UANL y de Restáurika, en una charla realizada en el Museo Metropolitano.

Los panelistas reconocieron los esfuerzos de instancias federales y estatales para la conservación del patrimonio histórico, industrial y moderno en la entidad, sin embargo, la falta de recursos y de incentivos económicos a los particulares de inmuebles dificultan la tarea.

También existen recursos económicos otorgados desde la Secretaría de Cultura a nivel federal, a los que un propietario puede acceder, pero a través de la creación de una asociación civil.
“Nosotros solo somos mediadores, regulamos que la restauración se haga correctamente, pero a nosotros no nos dan el museo”, mencionó Elsa Rodríguez García, directora del INAH Nuevo León.
Aunado a ello está el concepto de propiedad privada, que sigue siendo motivo de discusiones entre propietarios y la conservación del patrimonio arquitectónico.

Rocío Garza Leonard, enlace arquitectura INBA en el estado, recordó como la Declaratoria de Zona Histórica por parte del Estado al Barrio Antiguo, en 1991, generó un precedente para la entidad.

“Lo que no se ha visto es que tener un bien cultural construido da dinero, esa es una miopía de algunos propietarios y del mercado inmobiliario, que prefieren tener estacionamientos o torres en lugar de sacarle dinero a sus inmuebles”, refiere.

Mayores apoyos

Reconocer los aspectos legales es otro punto a discusión. Los dueños de un inmueble construido antes de 1900 tendrían que solicitar asesoría ante el INAH, mientras que las construcciones posteriores corresponden a Bellas Artes.

La ciudad cuenta con joyas arquitectónicas como el Palacio del Obispado, la Casa del Campesino o la Catedral, como ejemplos históricos; la antigua fábrica El Porvenir en el Cercado, o la antigua Fundidora de Monterrey, destacan por su relevancia industrial.

En el resto del estado existen antiguas haciendas, capillas antiguas, acueductos de piedra y una amplia cantidad de construcciones en materiales de tierra que por el momento aún se conservan.

“Lo del predial es importante, aunque varía el costo dependiendo de la zona, pero el Estado debería tener otra serie de incentivos como existen en diferentes ciudades del país”, apuntó Selene Velázquez, co fundadora de Restáurika.

Para Juan Manuel Casas García, académico de la FARQ UANL, las dificultades que enfrenta la conservación del patrimonio arquitectónico no es privativa de Nuevo León, pues solo pocos países en el mundo pueden generar gasto público suficiente para estas tareas.

“No hay muchos mecanismos y garantías pues menos, si con todos los reglamentos que hay para el Barrio Antiguo ha pasado lo que ha pasado. Más allá de las leyes, también es un tema de educación”, expuso.

El panel fue convocado por el colectivo Septentrium y el grupo de trabajo 3x4 ARQ.


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.