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Lunes , 10.12.2018 / 16:43 Hoy

“Nos falta respetarnos como comunidad LGBT”

La actriz y cantante transexual Morganna Love celebró los avances que se han logrado para la diversidad sexual; sin embargo, admite que aún hay mucho por hacer, incluyendo el fortalecimiento de la unidad en el gremio.
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Su talento como cantante y actriz le han abierto importantes puertas para su ascendente carrera, la cual ha sido una plataforma para visibilizar a la comunidad que representa: las mujeres transgénero.

Originaria de Guanajuato, Morganna Love ignoró por muchos años su propia identidad, pero al descubrirla, decidió dejar de lado las imposiciones de la sociedad e inició su transición física de hombre a mujer.

Fue protagonista de Made in Bangkok, un documental sobre su vida que ha obtenido múltiples premios. Recientemente filmó una película de realismo mágico, titulada Sirena, y su primer disco está en fase de post producción.

De visita en Monterrey, donde encabezó la Marcha del Orgullo Gay hace una semana, la artista celebra los avances que se han logrado para la diversidad sexual, pero admite que aún hay mucho por hacer, incluyendo el fortalecimiento de la unidad en el gremio.

Háblanos sobre el documental que protagonizas sobre tu propia historia, ¿cómo fue esa aventura en Tailandia?

El documental Made in Bangkok narra mi historia durante uno o dos años, es una breve reseña de cuando fui a Tailandia a tener mi cirugía de reasignación sexual. Me metí a un concurso de belleza que se llama Miss International Queen, para obtener el premio, pero no gané.

El doctor fue a verme cantar, se conmovió y decidió que aunque no ganara y aunque no tenía dinero, darme la cirugía a cambio de que yo diera un concierto para él y sus invitados mundiales de medicina.

Es una historia como... un cuento de hadas. Me dicen: “es que les estás enseñando a los niños que los cuentos de hadas son reales”. ¡Pues son reales! A mí me pasó, y nadie puede venir a decirme que la magia no existe, porque mi vida ha estado llena de magia. También ha estado llena de maldad, he sido testigo de los asesinatos de mis amigas trans.

¿Cómo te diste cuenta que eras trans?

Yo desde niña le pedía a Dios que me cambiara el cuerpo, que me quitara los genitales masculinos y que fuera una niña al día siguiente. Entonces dejé de desearlo y de pedirlo porque parecía que no me escuchaba, pero fue difícil pasar por todo eso e ignorarlo, porque lo único que sabía es que era niña, pero todo el mundo me decía que no: la sociedad, la escuela, mi familia. Empecé a creer que yo estaba mal y que tenía un problema, y que tenía que luchar por ser hombre, y lo hice, pero toda esa lucha, toda esa represión de no contarle a nadie lo que sentía me hizo terminar en una depresión muy fuerte, y fue cuando decidí buscar ayuda y sobre todo información. En la laptop, tal cual, rosa, apareció quién era, que era una circunstancia de vida que tenemos algunas personas en el mundo.

¿Cómo te impactó como artista el hecho de encontrar tu identidad de género?

El hecho de que haya tenido la transición me dio una seguridad que no conocía, me dio el poder de luchar por lo que quería, que era ser cantante y ser actriz, y me dio el enfoque sobre todo, porque antes de la cirugía yo no estaba enfocada. Después de la cirugía me di cuenta que sí podía hacer lo que yo quisiera, que no por el hecho de ser una mujer trans tenía que dedicarme a una u otra cosa. Que podía ser lo que yo quisiera con mi vida porque soy un ser humano como cualquiera, entonces sí me dio un empuje, y me enfoqué y terminé mi primer disco, ahorita está en post producción; terminé haciendo un cortometraje que ganó el Ariel este año, y acabo de terminar mi primera película de ficción, que se llama Sirena.

Aún falta mucho por hacer en la lucha por los derechos de la comunidad LGBT, pero el tema ya está en la agenda, ¿cómo ves los avances?

Hace diez años la situación no estaba tan abierta como está ahorita. Si bien es cierto que la Ciudad de México tiene otra mentalidad, va un paso adelante, aprendí muchas cosas en Ciudad de México que me abrieron el panorama, de hecho ahí fue donde me enteré quién era yo y cuál era mi verdadera identidad de género, pero sí hace falta mucho trabajo en el resto de los estados.

En la comunidad LGBT de Monterrey surgieron diferencias de pensamiento, al grado de que por primera vez se hicieron dos marchas. Si bien eso representa mayor visibilización, ¿cuál sería tu mensaje para que sigan en la lucha aún desde diferentes trincheras?

No podemos imponerle a nadie que sea como yo quiero que sea, pero sí puedo respetarlo. Eso es lo único que yo puedo decir en ese sentido, que tenemos que respetarnos.

Creo que si queremos que la sociedad que no pertenece a la diversidad sexual nos respete, tenemos que empezar por nosotros mismos; me refiero a nosotros como individuos, y después de mí, a mis hermanas trans, a mis hermanos trans, a mis hermanos gays, a mis hermanas lesbianas, travestis, transgénero, intersexuales, pansexuales, queer, asexuales... Todo el mundo tiene que ser parte de esta lucha por nuestros derechos, y cada quien en su trinchera lo estamos haciendo, pero sí, creo que nos falta respetarnos entre nosotros. Estoy segura que se va a lograr. 

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