• Regístrate
Estás leyendo:
Comparte esta noticia
Martes , 19.06.2018 / 11:30 Hoy

No seas tan mamá

La exaltación de la maternidad y la pretensión de perfeccionarla suprimen el valor personal de la mujer. Además, agregan carga extraordinaria a sus labores.

Publicidad
Publicidad

Adriana Vera Orozco

Soy mamá. Y aunque esta presentación resultará absurda por lo que ya más adelante explicaré, me resulta necesaria para demostrar que mi argumento viene de la experiencia. Hace 10 años que me embaracé por primera vez, no era cool ser mamá. Tenía 30 años y agarré el papel casi a ciegas, con apenas un par de libros un poco anacrónicos y un newsletter simpático, pero que no pasaba de lo anecdótico.

No se acostumbraba la sobreinformación y nadie consideraba una superheroína a una mujer gestante. No había lugares especiales de estacionamiento para “futuras mamis”, ni para mamás con bebés. No existían los cambiadores unisex, vaya, en muchísimos lugares ni siquiera había cambiadores. Y aunque un par de veces deseé que esas cosas existieran, no me parecía una responsabilidad cívica que alguien me tuviera que resolver.

De 10 años para acá, el panorama de la maternidad ha cambiado tanto que resulta apabullante. Las redes sociales se llenaron de información sobre todas y cada una de las etapas del embarazo y del desarrollo y cuidado de los hijos. Hay más textos, noticias y reflexiones (no necesariamente buenos, ni relevantes) sobre el tema, que nunca en la historia.

De pronto, ser mamá se convirtió en una especie de hazaña que requiere más conocimientos que la astronáutica y por lo mismo, digna de aplauso. Había que tomar postura y compromiso ante la lactancia, el colecho y ovacionar el parto, las desveladas y cualquier incomodidad o reto que las madres enfrentaran. Como si las mujeres no hubiéramos dado a luz con todo lo que ello implica desde el inicio de los tiempos.

La sociedad sufrió un proceso que yo llamo de “mamificación”. Sé que es algo real porque lo viví. Se puso de moda ser #muymamá y ¡ah!, cómo duele la “mamificación”. La mejor manera que encuentro de explicarlo es la tendencia a algo que podría llamarse “mamacentrismo” que enaltece a la mujer por ser madre y por lo mismo, la nulifica. No solo se trata de la existencia de una expectativa de que todas las mujeres se conviertan en madres. Además, aquellas que lo son, deben considerar su maternidad lo más importante de su vida.

En resumen, el riesgo de la “mamificación” de nuestra cultura es el de regresar a una noción primitiva de la función de la mujer en sociedad. Si lo máximo es ser #muymamá, todo lo demás pasa a segundo plano, incluída la mujer misma. Además de que es muy fácil caer en la “mamificación maligna”, la cual se caracteriza por la crítica de las crianzas ajenas, un deporte milenario en la maternidad mexicana.

Por eso hace un tiempo que cada que alguien abre la boca para hablar sobre sus posturas de temas relacionados a la maternidad, yo respondo: #NoSeasTanMamá. Lejos de querer limitar la expresión de alguien, creo firmemente que la maternidad es un proceso íntimo e irrepetible, por lo cual está de más andar por ahí pretendiendo vociferar sabiduría recién adquirida o queriendo aleccionar primerizas.

Rechacemos para siempre cualquier práctica de madre mexicana sufrida pero buena madre. Y en ese sentido sería importante plantear cómo rescatamos a las mujeres de la maternidad. Cómo se evita que las mujeres sean castigadas laboralmente por convertirse en madres. Cómo se integra naturalmente la maternidad en la vida de una mujer sin aplastarla. Cómo repartimos la responsabilidad que implican los hijos y el trabajo doméstico que en este momento cae en 80-100% en las mujeres, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).

El mayor reto es devolver su identidad y su vida a la mujer que se convirtió en madre. Se debe favorecer cualquier tema que tenga que ver con la dignificación de la mujer y no de la canonización de su maternidad. Mamá, sí, pero primero, persona.

Revisa el proyecto #NoSeasTanMamá de Adriana Vera Orozco en Youtube.


Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.