Fernanda Tapia: “Necesitas varias chambas para armar un salario”
No hay día que alcance para Fernanda Tapia. La conductora de radio y televisión distribuye su tiempo entre su familia y sus distintos compromisos laborales. Aun así, no pierde la frescura ni el sentido del humor.
• SE DICE QUE TIENE MÁS EMPLEOS QUE ZEDILLO…
Ahora lo más trabajoso es criar a mi hija, pero trabajos fijos diarios y remunerados tengo el programa en W Radio y El almohadazo, en Canal 52. Además hago otro par en Proyecto 40; más el de Ultraradio que es para internet; mi columna en Publimetro. Y la grabación de comerciales.
¿ES WORKAHOLIC?
No, soy una mujer endeudada. En este país necesitas varias chambas para armar un buen salario. Adquirí una deuda considerable para remodelar una casa. Hay quien piensa que esta profesión tiene mucho glamour, pero no es así. No niego que hay vacas sagradas que ganan muy bien, pero luego venimos otros que estamos a la mitad y más abajo compañeros que no viven del tiempo en cabina y necesitan vender tacos o manejar taxis.
¿CÓMO LLEGÓ A LA RADIO?
Fue en 1981. Oía a Jorge Alberto Aguilera en La Pantera, yo era cazapremios y un día le hablé para preguntarle qué se necesitaba para ser conductora, entonces no había mujeres solas en cabina. Hice el examen de locución y empecé mencionando a los ganadores de concursos; después empecé a dar noticias, el primero de septiembre de 1981.
¿CUÁL HA SIDO SU MOMENTO MÁS FUERTE EN RADIO?
He tenido dos. El primero fue el terremoto del 85. Lo viví en carretera y llegué derrapando a cabina, recuerdo que me quedé transmitiendo varios días. El otro fue una mañana en Sabrosita, ya llevaba como 16 años en radio. Saqué una llamada al aire. Era una niña de 10 años cuya hermana de ocho, estaba muriendo de cáncer. Le permitieron meter un radio para que yo le dedicara unas palabras. No supe qué decir, hablé como pude durante 20 minutos y al poco tiempo el público empezó a mandar mensajes. Ahí fue cuando dije esto es lo que quiero hacer toda mi vida.
¿EN QUÉ MOMENTO EMPEZÓ A COLECCIONAR MUÑECAS?
Cuando nací mi mamá empezó a coleccionar monos de nacimiento, no somos católicos, pero nos encanta la estética navideña. Ya más grande me apasionaron esas piezas y descubrí una tienda con artículos para casas de muñecas. Mi primera reacción fue comprar
accesorios para el nacimiento, incluso encargaba figuras de Playmobil, en especial la Casa Victoriana. Luego conocí a otras personas y empecé a armar casas de muñecas, así hasta que con un artista nos aventamos la construcción de una casa enorme. Tardamos ocho años en terminarla y de ahí me seguí… ahora tiene 75 cuartos, su recorrido implica hora y media. Mi idea es exponerla de manera permanente en un futuro.
TAMBIÉN ES FAN DE DISNEYLANDIA.
Mi me digas, ese es mi gusto culposo ¡caray! Soy fanática de los parques de Disneylandia, me da pena decirlo. Ahorita ya me atrasé y no conozco el de Hong Kong, pero me esperaré a que abran el de Shangai para ir a ambos. ¡Qué cosa más terrible!
SE LE DAN LAS ARTES MARCIALES…
Mucho tiempo las practiqué, la primera vez que visité Japón fue para una competencia de judo, aunque a mí lo que más me gusta es el kung fu. La verdad es que veo todas las películas de artes marciales, incluso las que no hay que ver, por pura disciplina. Ahorita a quien más admiro es Tony Jaa, no me gusta el box tailandés pero este cuate es un artista memorable.
¿SE CONSIDERA UNA ESPOSA DESESPERADA?
Sí, claro, con el tipo de chamba que tengo y criar una niña de seis años a mi edad. ¡Bendito sea Dios! que Pedrito, mi marido, es lo máximo, es una pareja que sí jala parejo, si no yo ya les hubiera dado.
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Fernanda Tapia nació en 1965. Es locutora, periodista, actriz de doblaje, cantante y autora de los libros El sexo y otros cuentos de hadas, Sueños, Tampoco se trata de ser perfectas y El bestiario político del Almohadazo.








