Gana debate rating al futbol, pero pierde contra Pequeños Gigantes
El debate alcanzó un rating promedio nacional de 10.4 puntos, por encima de los 9 puntos del partido entre Morelia y Tigres, pero lejos de los 17 puntos alcanzado por el programa de entretenimiento Pequeños Gigantes, de Televisa.
Ciudad de México • El debate entre los candidatos a la Presidencia de la República alcanzó un rating promedio nacional de 10.4 puntos, por encima de los 9 puntos registrados por el partido de fútbol entre Morelia y Tigres, pero lejos de los 17 puntos alcanzado por el programa de entretenimiento Pequeños Gigantes, de Televisa.
Fuentes de la industria consultadas por MILENIO explicaron que dichas cifras solamente toman en cuenta los canales de televisión abierta del país que transmitieron en vivo el debate, por lo que se excluye a los televidentes que observaron el ejercicio mediante los sistemas de televisión de paga o repeticiones.
De acuerdo con las fuentes, el rating alcanzado por el primero de los dos debates entre los aspirantes presidenciales quedó muy corto de los niveles de audiencia registrados en los debates de los comicios presidenciales de 2000 y 2006, cuando alcanzaron un rating de entre 18 y 21 puntos.
Es oportuno mencionar que datos históricos de la agencia IBOPE recuperados por MILENIO indican que los niveles de audiencia del segundo debate presidencial en 2006 se situaron en 21.6 puntos, casi el doble del nivel alcanzado durante el primer debate (al cual no asistió el entonces puntero Andrés Manuel López Obrador), cuando se registraron 12.6 puntos a escala nacional.
Al respecto, las fuentes explicaron que la reducción en los niveles de audiencia se debe a que en los ejercicios de años anteriores, éstos se realizaron entre semana y ninguno se hizo el domingo, pues se considera que un día y horario de audiencias familiares, que compite con programas de entretenimiento dentro de la televisión abierta y de paga.
Según las fuentes, distintos expertos de la industria advirtieron a los funcionarios del IFE sobre la inconveniencia de realizar el debate en domingo y a las ocho de la noche pero “no quisieron hacer caso”.








