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La hacen "de tos" en 15 ciudades del país por mala calidad del aire

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El Instituto Mexicano para la Competitividad y la Red por los Derechos de la Infancia en México realizaron un protesta exigiendo a la Cofepris actualizar norma mexicana de salud ambiental.

Ciudad de México • La contaminación del aire afecta la salud de 74 millones de mexicanos, que están expuestos a partículas (PM 2,5 y PM10), ozono (O3) y Compuestos Volátiles (COV´s), causando enfermedades respiratorias, dolor de garganta y tos, asma, problemas nerviosos y cardiovasculares, diversos tipos de cáncer, nacimientos prematuros, retraso en el crecimiento intrauterino, bajo peso al nacer, síndrome de muerte temprana y mortalidad infantil.

“Se estima que entre el año 2001 y el 2005 en nuestro país murieron 38 mil personas por cáncer de pulmón, enfermedades cardiopulmonares e infecciones respiratorias relacionados con la exposición a la contaminación atmosférica, generada principalmente por automotores.

“Por si esto no fuese ya lo suficientemente grave, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía señala que la contaminación atmosférica representó los mayores costos ambientales en México en el año 2009, al ubicarse en 520 mil 300 millones de pesos, lo que representó el 4.4 por ciento del Producto Interno Bruto”, de acuerdo a la “Campaña Hazla de Tos”.

La campaña “Hazla de tos por aire limpio”, que se llevó a cabo en 15 ciudades, entre estas Ciudad de México, Jalisco, Monterrey, entre otras, consistió en colocarse máscaras de anti-gas, andar en bicicleta y exigir a la Comisión Federal para Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), que actualice las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) de Salud Ambiental y de Partículas Suspendidas, haciéndolas más estrictas para que cumplan con los límites que establece la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Según la propia Ley General de Salud, la COFEPRIS tiene la obligación de “identificar y evaluar los riesgos a la salud humana; proponer la política nacional de protección contra riesgos sanitarios y su instrumentación; prevenir y controlar los efectos nocivos de los factores ambientales en la salud; y elaborar y expedir las normas oficiales mexicanas para hacer frente a estas problemáticas”.

Instituto Mexicano para la Competitividad A.C (IMCO), la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), entre otros organizadores, explicaron que en México sólo el 40% de la población puede conocer la calidad del aire que respira, debido a irregularidades en el monitoreo y la información al público.

Además, las normas mexicanas para evaluar la calidad del aire son mucho menos estrictas de lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud, de manera que aun cuando se lograra mantener la contaminación por debajo de los límites que establecen las normas mexicanas eso no significaría que la población estaría protegida contra los impactos negativos de algunos contaminantes.

“Las experiencias de nuestro país y las de otras ciudades del mundo nos indican que para tener un aire menos contaminado es necesario mejorar la calidad de los combustibles, hacer más estricta la normatividad ambiental, reforzar los programas de inspección y vigilancia, y fomentar la sustitución de los automóviles particulares por otros modos de transporte, como el transporte público y los medios no motorizados”.

Sin embargo, los gobiernos de las principales ciudades de México siguen promoviendo y construyendo obras que fomentan el uso del automóvil particular, como autopistas urbanas y vialidades elevadas.

Por ello la campaña establece que la buena calidad del aire debe ser una prioridad de salud pública y ambiental en nuestro país, para ello, los límites establecidos en las Normas Oficiales Mexicanas para “contaminantes criterio” en el aire deberán actualizarse de acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

“Que se establezca una norma de eficiencia vehicular y se promueva el transporte público y el transporte no motorizado por encima del uso del automóvil; Pemex establezca como prioridad reducir los impactos de sus combustibles en la salud y en el ambiente, y que defina fechas de cumplimiento de la Norma Oficial 086, que le obliga a distribuir diesel UBA (ultra bajo azufre) en todo el país”.

De igual forma que se apoye a la investigación científica enfocada a la relación entre la contaminación atmosférica generada por los automotores y su impacto en la salud, y se adopte un enfoque preventivo al informar cotidianamente a la población acerca de la calidad del aire que está respirando.