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Despiden a 53 policías “corruptos” de Tizayuca

Policía •

El 90 por ciento de los uniformados cesados extorsionaban a la ciudadanía, reconoce el jefe de seguridad Floriberto Hernández.

Tizayuca • La Policía de Tizayuca ha despedido a 53 uniformados por extorsión y bajo rendimiento, aseveró el jefe de Seguridad Pública municipal, Floriberto Hernández Chávez.

El titular de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal señaló que más del 90 por ciento de los uniformados que fueron cesados, causaron dimisión por corrupción, debido a que se dedicaban a pedir “mordidas” a la ciudadanía, por cantidades “irrisorias”, de 10 hasta 150 pesos.

“Por pedir 10, 20, 50, y hasta 150 pesos, los gendarmes se fueron a la calle, boletinados”, indicó.

Se observó el caso de un individuo que transportaba muebles de Tecámac, estado de México, hacia el Fraccionamiento Haciendas de Tizayuca, a quien hipotéticamente uno de sus subalternos le requirió una mordida de 150 pesos.

Indicó que por lo anterior, aplicó la cero tolerancia a los agentes, como lo establece la ley general de Responsabilidades de los Servidores Públicos.

“No debemos recibir dádivas de la ciudadanía”, sostuvo.

Los policías separados de sus cargos contaban con diferentes tiempos de antigüedad, desde quienes llevaban laborando un mes, hasta cuatro o cinco años; a quienes se les retiró de la encomienda tras levantarse un informe y documentarse el acta respectiva.

“Y nosotros mandamos esta información al sistema C4, para que se haga lo procedente. Por lo que automáticamente los implicados quedan boletinados en toda la República Mexicana, para que no pueda ser contratado en corporación alguna”, refirió el jefe policiaco.

Explicó que el 10 por ciento restante de policías cesados, representa el margen de todos aquellos que registraron baja productividad y muy poca eficacia en su encomienda.

“El no hacer nada en la Secretaría de Seguridad Pública de Tizayuca también es causa de salida de la corporación”.

Un alto porcentaje de los policías mencionados con antelación, fue despedido, ya que se incapacitaba constantemente.

“Incapacidad tras incapacidad. Vienen y trabajan dos días y se incapacitan. Se incapacitan por nada. No necesito policías de “pétalos de rosa”, requiero uniformados que tengan la mentalidad, y que no vean este trabajo y la policía, como si fuera un castigo. Que lo vean como un empleo del cual dependemos, y nos ayuda para mantener a nuestras familias”, subrayó.

El titular de la corporación aseguró que no le representó problema alguno llenar las vacantes de los policías que se retiraron, ya que a los nuevos se les capacitó, a fin de cumplir con sus responsabilidades.

“Tenemos una lista como de 20 o 25 aspirantes, a ingresar a la corporación. No se queda una plaza o vacante sin ocuparse. Llega personal nuevo y se la va capacitando conforme a los lineamientos establecidos, cada policía opera una patrulla”, especificó.

Aseguró que el parque vehicular de la Secretaría de Seguridad Pública de Tizayuca es de casi 60 patrullas. Además, negó que el salario de los agentes locales sea ínfimo, ya que un uniformado percibe mensualmente casi siete mil pesos, sin derecho a compensaciones, salvo un bono de productividad, que a decir de un policía cesado, que pidió reservar su identidad, es inexistente.

Lo antes expuesto, generó que diversos uniformados ya no cuenten con los fondos suficientes -recursos extras producto de la extorsión-, para pagar cuentas de celulares, entre otros gastos.

Claves

Llamado anónimo

► Un uniformado que causó baja y pidió el anonimato, contrarió las declaraciones de su ex jefe, al referir que fue removido por asuntos ajenos a lo dicho por Floriberto Hernández Chávez.

► Por lo que llamó a la sociedad civil de Tizayuca, a incrementar la exigencia a la Policía Municipal, y sobre todo a los mandos superiores comandados por el comisario.

► Dijo que los reglamentos municipales están en favor de los jefes policiales de Tizayuca, por lo que los preceptos desatienden los derechos laborales y atentan contra la clase trabajadora policial.