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Indígenas amazónicos de Bolivia se enfrentan por una carretera

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La construcción del tramo de 177 km por la Amazonia ha provocado en los últimos siete meses una marcha a favor y otra en contra, mientras una tercera en preparación pretende la anulación de una ley de consulta a los lugareños.

La Paz • Los indígenas amazónicos de Bolivia están enfrentados entre sí a causa de la posible construcción de un tramo de carretera, impulsada por el presidente Evo Morales y que atravesaría una reserva natural rica en flora y fauna.

La construcción de ese tramo de 177 km por la Amazonia ha provocado en los últimos siete meses una marcha a favor y otra en contra, mientras una tercera en preparación pretende la anulación de una ley de consulta a los lugareños, motorizada por el gobierno.

Un sector indígena, al que el gobierno acusa de estar ligado a ONG y grupos de oposición, prepara la tercera caminata de 327 km desde la Amazonia hasta La Paz, pero las rutas que debe atravesar están cortadas en San Ignacio de Moxos por sus adversarios, a quienes los medios identifican cercanos al gobierno.

El tramo caminero en disputa, que divide en dos el Territorio Indígena y Parque Natural Isiboro Sécure (TIPNIS), está actualmente paralizado, y su construcción está sometida a una consulta de los pueblos indígenas, mecanismo al que se opone el sector de los lugareños que prefiere la marcha.

Frente a la complicada situación, el gobierno está a punto de viabilizar un pedido de las Naciones Unidas que sugiere "que el plazo (de la consulta, fijada para el 10 de mayo) sea más flexible", declaró el fin de semana el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.

Las obras de construcción de la carretera amazónica de 306 km -de los que sólo el tramo II, de 177 km está en debate-, se halla por el momento totalmente paralizada luego de que el presidente Evo Morales anunció hace días la rescisión del contrato con la brasileña OAS que había comenzado el tendido de los tramos I y III, a un costo total de 415 millones de dólares.

En medio de este clima, un sector de indígenas amazónicos a favor de la marcha, convocados por la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (Cidob), anunció este martes que cambiará de Chaparina a Trinidad (595 km al noreste de La Paz) el lugar de partida de la caminata rumbo a la sede de Gobierno.

"Hacemos esto porque no queremos enfrentamiento entre hermanos bolivianos", dijo el principal dirigente de la Cidob, Adolfo Chávez, al explicar el motivo del cambio de último momento.

En San Ignacio de Moxos, poblado que la marcha quiere evitar, están apostados pobladores que se oponen a la caminata y, en cambio, quieren la carretera.

La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, dijo a los bloqueadores: "A todos los que quieren la carretera que dejen pasar la marcha, porque es una movilización que reivindica una demanda legítima de un sector de la Cidob".

La negativa de los indígenas pro-carretera fue tajante: "las instituciones públicas y privadas han decidido mantener el bloqueo y no dejar pasar la marcha", ratificó Sixto Bejarano, vicegobernador de la provincia Moxos, a la edición digital del diario El Deber.

En octubre pasado, Morales había asegurado que ninguna carretera atravesaría el TIPNIS, de un millón de hectáreas y situado en el centro de Bolivia.

La oposición consideró entonces que el episodio constituyó una derrota para el presidente que, según medios locales, acusó un fuerte desgaste en su imagen, en especial después de que una operación policial intentó dispersar violenta e infructuosamente una marcha sobre esta controversia el 25 de septiembre de 2011.