Del 'glamour' de los cines de antaño solo hay recuerdos
Muchas de las grandes salas cinematográficas de la ciudad se han transformado; unas fueron abandonadas, otras se remodelan aunque no con el mismo impacto de hace años.
Cine Ópera
Ciudad de México • Grandes y majestuosas construcciones albergaron los gloriosos años del cine mexicano. Ansiados estrenos y llamativas marquesinas reunían a las familias a través de sus historias, tanto las nacionales de la época dorada como las grandes producciones de Hollywood que poco a poco fueron llegando a nuestro país.
El Centro Histórico y las zonas aledañas tuvieron la fortuna de contar con varios complejos monumentales, que entre la década de los 20 y los 60 se convirtieron en el principal promotor de entretenimiento en México, la mayoría de ellos cerraron como consecuencia del sismo de 1985, mientras que otros funcionaron durante unos años más.
Ahora el Cine Teresa, uno de los iconos de la Ciudad abre sus puertas después de tres años de estar cerrado, quizá no con la misma fastuosidad de antaño, pero sí con la visión con la que inició sus labores décadas atrás, ofrecer cine familiar.
En julio del año pasado el inmueble ubicado sobre la Avenida Eje Central, Lázaro Cárdenas, fue convertido en una centro comercial, que más allá de promover la convivencia familiar es sede del comercio informal, en donde la gente puede hallar lo necesario para su móvil.
Pero pensando en rescatar el giro original de este lugar, hace un par de semanas Cinemas Teresa abrió sus puertas. Dejó atrás aquella sala enorme con más de 3 mil butacas con la que se inauguró en los años 40, esa escultura de la Venus de Canova ubicada en el vestíbulo, y el concepto de ser sede del cine porno como en los últimos 20 años.
Bajo un exhaustivo trabajo de remodelación el inmueble cuenta ahora con tres niveles, y en el superior presenta dos salas nuevas con 140 butacas cada una, aire acondicionado y sonido digital.
“La verdad es que no viene mucha gente, quizá ya tiene una mala reputación el lugar o de plano a la gente ya no le interesa venir a esta zona, cuando hay tantas salas nuevas en centros comerciales más ‘fufurufos’”, expresó Germán un joven de apenas 17 años que vende fundas y cargadores ‘genéricos’.
Este no es el primer intento, en enero de este mismo año se hizo una primera prueba y después de dos semanas decidieron cerrar debido a la poca afluencia.
Y es que aunque actualmente cada función tiene entre 10 y 20 asistentes, Angélica Vega, administradora de la ahora plaza, asegura que a principios de año no conseguían captar la atención de nadie.
“El área de comida rápida no estaba terminada, y es más, ni siquiera los mismos comerciantes sabían que había unas salas de cine en el centro comercial, así que mucho menos la gente en general. Ahora seguimos teniendo poca afluencia, pero confiamos en que se vaya levantando”, expresó.
Vega comenta que el dueño de la plaza, Jesús Ceballos, antiguo dueño de la cadena de cinemas Lumiere decidió conservar este cine y revivirlo, a diferencia de los otros complejos que pasaron a ser parte de Cinemex.
Pero el Cine Teresa no es el único que cerró, cambió de giro y después de varios años tuvo su transformación.
En el corazón de la capital también se encontraba el centro del entretenimiento, salones de baile, teatros y sobre todo cines. Algunos se cayeron con el sismo de 1985 como el Cine Internacional ubicado en Avenida Cuauhtémoc, y en donde ahora un parque ha borrado cualquier huella, o los cines Paseo, Roble, Paris, Chapultepec, Latino y Regis ubicados todos en Paseo de la Reforma que después del sismo jamás volvieron a prender su marquesina.
En la colonia Doctores se encontraba el Cine México, que también contaba con una sala con más de 3 mil butacas y en donde ahora hay un conjunto de departamentos en cuya puerta se alcanza a leer Cine México en homenaje al inmueble.
El Cine Continental, el mágico Castillo de Disney en donde se proyectaban los clásicos infantiles lleva más de 10 años cerrado, y el Bella época (antes cine Lido) que hace seis años abrió sus puertas bajo la propiedad del Fondo de Cultura Económica, después de que el Gobierno del Distrito Federal rescatara el inmueble.
Otro de los más majestuosos cines que actualmente se encuentra en el abandono es el Cine Ópera, ubicado en el numero 9 de Serapio Rendón, en la colonia San Rafael.
Este recinto solía ser de los más imponentes y en la década de los 90 cerró sus puertas, haciendo que esta calle perdiera su impacto.
“Al cine le cabían 3 mil 600 mil personas, así que cuando había función esta calle era una verdadera verbena, después cerró y aunque eventualmente el Teatro Manolo Fábregas tiene obra en cartelera no se compara con aquellos años, las ventas bajaron, algunos comercios cerraron y otros cambiaron de dueño”, platicó Ernesto Díaz Ordaz dueño de un comercio dedicado a la venta de billetes de lotería desde hace 39 años.
Y a penas el año pasado el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) adquirió los derechos del lugar, se ha mencionado la posibilidad de restaurar el inmueble, ya que dicha dependencia se encarga de la preservación y conservación del patrimonio de estas construcciones de los siglos XX y XXI, aunque dicha información no se ha confirmado.
La entrada y el vestíbulo principal del Palacio Chino se encontraban por la calle de Bucarelli. La entrada posterior situada en la pequeña calle de Iturbide número 21.
“Yo vendía dulces a las afueras y era impresionante ver como la gente acudía al cine. Eran otros tiempos, la Ciudad era distinta”, recuerda Rosa Aragón, una mujer que hoy día tiene un puesto de quesadillas frente al inmueble, que ya no es el mismo, fue remodelado, ahora es más pequeño y pertenece a Cinemex.
“La gente ya no viene igual, antes el cine era muy familiar y ahora viene gente de las mismas oficinas o estudiantes pero ya no se llena. Ni siquiera en fin de semana”, aseguró.
El cine Encanto, Roxy, Hipódromo, Latino, Olimpia, Cosmos, muchos los han olvidado, otros ni siquiera saben de su existencia; sin embargo, formaron parte de la historia del cine en México.
Curiosidades
-Cine México.- Inaugurada el 12 de septiembre de 1947, tenía una capacidad para 3600 butacas y estaba dividida en dos niveles, lunetario y anfiteatro.
-Cine Teresa.- El 8 de junio de 1942 fue inaugurado, heredando el nombre de otro cine que estaba situado en el mismo predio desde 1924. Con el tiempo llegaría a ser catalogado por el INBA como patrimonio cultural arquitectónico.
-Bella época (antes cine Lido).- Inaugurado el 25 de diciembre de 1942, inició sus actividades con la proyección de la cinta ‘A caza de novio’ (Her cardborad lover), dirigida por Georges Cukor y protagonizada por Norma Shearer y Robert Taylor.
-Cine ópera.- Fue cerrado debido a los destrozos ocurridos durante un concierto que la banda de rock británica Bauhaus y su vocalista Peter Murphy ofrecieron en ese edificio en 1998.
-El Cine Chapultepec fue el primero que se inauguró sobre Paseo de la Reforma, actualmente la Torre Mayor ocupa aquel predio que en 1948 sirvió para que Luis Buñuel hiciera el casting de actores de ‘Los olvidados’.








