Benedicto XVI reconoce debilidades de los Papas
En su discurso el pontífice constató que la Iglesia vive en tensión entre su naturaleza divina y la capacidad humana de sus miembros, como lo constata “el drama de la historia del mismo papado”.
Ciudad del Vaticano • El Papa Benedicto XVI reconoció hoy que, a lo largo de la historia, la institución del papado ha padecido “la debilidad de los hombres” y recordó que la Iglesia católica “no es una comunidad de perfectos”.
El obispo de Roma hizo estas consideraciones durante el sermón de la misa por la festividad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, que presidió en la Basílica de San Pedro del Vaticano y antes de la cual impuso la indumentaria litúrgica del Palio a 44 arzobispos del mundo.
En su discurso el pontífice constató que la Iglesia vive en tensión entre su naturaleza divina y la capacidad humana de sus miembros, como lo constata “el drama de la historia del mismo papado”.
“Por una parte, gracias a la luz y la fuerza que viene de lo alto, el papado constituye el fundamento de la Iglesia peregrina en el tiempo; por otra emergen también, a lo largo de los siglos, la debilidad de los hombres que sólo la apertura a la acción de Dios puede transformar”, indicó.
Según Joseph Ratzinger, Cristo prometió al primer Papa, el apóstol Pedro, que “el poder del infierno” no prevalecería sobre la Iglesia, es decir que las fuerzas del mal no la destruirían.
Además recordó que la institución católica, por deseo de su fundador, cuenta con el poder para perdonar los pecados, una gracia que debilita la fuerza del caos y del mal.
“Ella no es una comunidad de perfectos, sino de pecadores que se deben reconocer necesitados del amor de Dios, necesitados de ser purificados por medio de la Cruz de Jesucristo”, apuntó.








