Ópera para niños en el Teatro de las Artes
Desde una ópera escrita por Mozart a los 12 años a una relectura de la Cenicienta.
Ciudad de México • Desde una ópera escrita por Mozart cuando apenas contaba con 12 años de edad, a una obra hecha por niños, hasta una relectura de la historia de la Cenicienta o una historia que tuvo como escenario un campo de concentración de tránsito, forman parte del programa del ciclo Niñ@s, ¡Se levanta el telón! Cuentos, mitos e historias de ópera, a desarrollarse los sábados y domingos del mes de agosto el Centro Nacional de las Artes (Cenart).
De acuerdo con César Augusto Rodríguez, subdirector de Actividades Artísticas y Culturales del Cenart, se trata de una apuesta por generar nuevos públicos, pero al mismo tiempo ofrecer opciones de un espectáculo de primer nivel para los niños.”
Desde hace tres años, el Centro Nacional de las Artes refuerza sus estrategias en la creación de nuevos públicos, por lo cual el ciclo se construyó con el objetivo de ofrecer una temporada con grandes títulos operísticos, no sólo dedicados o adaptados para el público infantil, sino también montajes en los que participan niños y jóvenes creadores mexicanos interesados en el desarrollo de un repertorio.
“Al mismo tiempo buscamos mostrar el trabajo de niños para niños, incentivar no sólo a los pequeños, sino a los papás, que muchas veces llegan a tener su primera experiencia en la ópera con los pequeños; otro elemento fue poder trabajar con jóvenes creadores.”
Se trata de una labor compleja, reconoce, porque si trabajar con adultos para montar un espectáculo así es difícil, hacerlo con niños resulta mucho más laborioso, de ahí la importancia de generar un repertorio, por lo que el programa se conforma con las obras La Cenerentola (La Cenicienta), Bastián y Bastiana y Brundibár (El abejorro), además de La niña león, una pieza enteramente mexicana.
“Toda la ópera está hecha y realizada por los niños: tanto los personajes, además de un ballet que los mismos niños realizan en escena a la mitad de la ópera. El tema que toca es un poco delicado, pero también una realidad que los niños pueden ver: la corrupción que impera, pero cómo pueden salvar ese problema al presentar los valores”, explicó Jesús López, director del Coro de los Niños Cantores del Valle de Chalco, que participa en La niña león, de Gerardo Antonio Cárdenas.
Con la participación permanente de la Orquesta Stravaganza, el ciclo inicia con La Cenerentola, de Rossini, que contará con la dirección concertadora de José Areán, una puesta en la que se busca respetar la esencia del relato de Perrault, pero en lugar de ser “el clásico cuento en el que Cenicienta cuenta con una hada madrina, hay un hado padrino y en lugar de una madrastra tiene un padrastro. Tampoco hay zapatilla de cristal”, confiesa su director escénico, César Piña.
El segundo fin de semana se estrenará La niña león, para seguir con Bastián y Bastiana, a cargo de la Compañía Juvenil de Ópera del Laboratorio de Investigaciones Escénico Musicales, una ópera escrita por Mozart a los 12 años, que ya se ha representado en diversos foros de la república mexicana.
Cierra el ciclo Brundibár, de Hans Krása, una propuesta original del Cenart, dirigida por Israel Velasco, con la interpretación de los Niños Cantores de Tepotzotlán; interpretada más de 50 veces en un campo de concentración de tránsito hacia Auschwitz: la mayoría de quienes participaron finalmente acabaron sus vidas en los campos de exterminio.








