Rajoy evita crisis española en la ONU
El jefe de Gobierno español, presente por primera vez en la sede, manifestó la ambición de España de incorporarse como miembro no permanente del Consejo de Seguridad.
El jefe de Gobierno español en la sede de la ONU.
Nueva York • El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, evitó en la Asamblea General de la ONU referirse a la grave crisis económica y política que atraviesas su país, al dirigir un discurso puramente sobre política internacional.
Rajoy, presente por primera vez en la gran cita anual de la ONU en Nueva York, manifestó la ambición de su país de incorporarse como miembro no permanente del Consejo de Seguridad en el periodo 2015-2016 e instó al Reino Unido a un diálogo directo y sincero sobre Gibraltar.
El pedido de una de las bancas rotativas del máximo órgano de Naciones Unidas "responde al convecimiento de que España puede seguir desempeñando, en el seno del Consejo, un papel activo en la búsqueda de soluciones conjuntas a los problemas comunes" mundiales, argumentó Rajoy.
En la anteúltima presentación de la primera jornada de debates de la Asamblea General de Naciones Unidas, Rajoy pasó revista a todos los grandes conflictos internacionales, desde Afganistán hasta Somalia, pasando por Siria y Mali.
Rajoy instó además al Reino Unido, como "países aliados y amigos", a un "diálogo directo y sincero" sobre Gibraltar, cuya soberanía reclama España y que se encuentra en manos británicas.
"Hemos perdido ya demasiados años", señaló, recordado una declaración de 1984 para avanzar en la descolonización del peñón situado en el sur del territorio español.
En su discurso, el jefe de gobierno español destacó además "el valioso y creciente papel que América Latina está desempeñando en el desarrollo del sistema multilateral".
Rajoy se presentó en la ONU luego de que miles de manifestantes se enfrentaron el martes en Madrid a la policía durante una masiva protesta de los "indignados" españoles en los alrededores del Congreso de los Diputados, en la que se reclamó con insistencia la renuncia del gobierno y de los políticos.
Los enfrentamientos dejaron más de 60 heridos, entre ellos 27 policías, según los servicios de urgencias. En total, 26 personas fueron detenidas, según un balance provisional de la policía.








