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“No imaginábamos las dimensiones de todo esto”

Política •

Guadalupe Castillo, quien pretendía llegar al Zócalo junto con su hija y un grupo de alumnos para realizar una representación artística, relata la manera en que fueron detenidos por la policía durante los actos vandálicos del 1 de diciembre.

México • Guadalupe Castillo acompañó a su hija Fernanda Preciado y a un grupo de estudiantes de la carrera de Literatura dramática y teatro, de la UNAM, a una representación artística programada en el Zócalo capitalino en protesta por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto.

Castillo y el grupo de diez jóvenes solo pudieron llegar a la calle 20 de Noviembre, pues “estaba saturado” de policías y no se podía acceder al primer cuadro de la capital.

“Los muchachos les decían que los dejarán pasar, pero sin faltarles al respeto, ellos ni contestaban”, recordó la mujer de 53 años, quien fue parte de los detenidos el sábado pasado por los actos de vandalismo cometidos en el corredor Madero-Reforma, pero que ayer salió libre, pues la PGJDF no tuvo elementos para su consignación.

La también profesora de la Preparatoria 7 de la UNAM indicó que debido al cerco policiaco decidieron moverse a Bellas Artes, donde podrían ver la exposición del colectivo Bordando por la Paz y llevar a cabo la presentación que tenían preparada.

Decidimos irnos por Regina, relató, iba mucha gente e inmediatamente volteamos y había una gran cantidad de granaderos, empezaron a cerrar filas, pero no nos preocupó, porque nosotros íbamos de manera pacífica, no estábamos violentando nada; sin embargo, ellos aceleraron la marcha y los jóvenes comenzaron a gritar y correr, nosotros hicimos lo mismo.

La mujer narró que siguieron por Isabel la Católica y enseguida por Madero, “pues pensamos que no habría violencia ahí, no imaginábamos las dimensiones de todo esto”, donde se encontraron a un grupo de jóvenes a quienes identificó como integrantes de #YoSoy132 Nuevo León.

“Continuamos caminando, porque todavía estábamos pensando que solo querían cerrar las calles y no, seguían atrás de nosotros aceleraron el paso, es espeluznante sentir una gran cantidad de botas detrás en una marcha ruidosa, crea una sensación de mucho temor, a los muchachos les decíamos ¡júntense!”.

Precisó que el contingente dio vuelta en Filomeno Mata y a la mitad de la calle los jóvenes de Nuevo León “se echaron a correr y pasaron 5 de Mayo, nosostros no”, fue cuando los policías los encapsularon, eran 25 personas, entre ellas su hija Fernanda, a quien tomaron por la cabeza.

“Pasamos una hora ahí, los jóvenes preguntaban ‘¿por qué nos detienen?, yo no hice nada’. En ese momento hicieron su presentación, incluso invitaron a participar a los policías, ¡se reían de lo que los muchachos decían!

“Después llegó un camión de granaderos, ingenuamente pensé que el tiempo de espera era una manera de tranquilizar todo y que nos iban a dejar ir, nunca imaginamos lo que estaba pasando en Juárez ni en la Cámara de Diputados: Nos subieron y nos llevan a la agencia 50”, dijo.

“Nos trataron como delincuentes” y los agentes del MP “chiflaban, burlándose de nuestra situación”. Hoy ya está en casa y decidida a “luchar” por la libertad de varios jóvenes que, asegura, fueron injustamente ingresados a prisión.