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El B2 siempre recibió mantenimiento: Pemex

Política •

En papeles en poder de MILENIO consta que Copicosa se encargó de los trabajos.

México • El edificio B2 del Complejo Administrativo de Pemex, donde sucedió la explosión del pasado 31 de enero, sí recibió mantenimiento durante todo 2012 y hasta enero de 2013, lo que consta en actas avaladas por el Gobierno del Distrito Federal.

Según documentos obtenidos por MILENIO, la paraestatal, a través de la empresa Conservación Pilotes de Control S.A. (Copicosa), realizó trabajos de mantenimiento de manera mensual en el inmueble, los cuales fueron avalados por la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la administración capitalina, al cumplir con lo establecido en el Reglamento de Construcciones para la Ciudad de México.

En el documento “Aviso de constancia de seguridad estructural”, con número de folio 183/2 expedido por el GDF el 2 de noviembre de 2012, se entrega constancia de que el edificio cumple con las disposiciones en materia de seguridad de los reglamentos vigentes.

El documento firmado por Antonio Rodríguez Vázquez, supervisor acreditado para avalar las condiciones de seguridad, detalla: “Bajo mi responsabilidad, hago constar que el inmueble descrito cumple con lo dispuesto en el Reglamento de Construcciones para el Distrito Federal y demás normas aplicables, en cuanto a sus condiciones de seguridad estructural”.

El mismo supervisor da constancia de que en el edificio existe “un buen comportamiento estructural y no presenta ningún daño que ponga en riesgo su estabilidad”, por lo que emite su constancia de seguridad.

A pesar de que la documentación evidencia que los servicios de mantenimiento se realizaron constantemente, el pasado 5 de enero, el secretario del Trabajo y Previsión Social, Alfonso Navarrete Prida, dio a conocer que en los últimos dos años no se habían realizado inspecciones, por lo que los registros de mantenimiento se mantuvieron de manera interna.

El artículo 64 del contrato colectivo de trabajo de Petróleos Mexicanos establece la creación de una Comisión Nacional Mixta de Seguridad e Higiene, la cual debe estar conformada por integrantes de la patronal y del sindicato, los cuales están obligados supervisar la seguridad en las instalaciones.

Asimismo, la Ley Federal del Trabajo establece la creación de estas comisiones en todos los centros de trabajo, la supervisión de inspectores de la STPS y la elaboración de actas que confirmen que las instalaciones son seguras.

De ahí que en la cuenta de Twitter @pemex, la paraestatal, que encabeza Emilio Lozoya, rechazó que no se hubiera dado mantenimiento al edificio.

“Desmentimos las distintas versiones que circulan en medios de que no se había dado mantenimiento al edificio B2 en los últimos años”.

En la documentación a la que tuvo acceso MILENIO, y que forma parte de la averiguación previa de la Procuraduría General de la República inició para determinar las causas de la explosión, se evidencia que cada mes el edificio B2 recibió servicios de control topográfico, revisión y mantenimiento de sus pilotes, así como seguimiento del estado de todas las estructuras.

También Pemex ordenó a Copicosa realizar la evaluación del edificio tras los sismos ocurridos el 20 de marzo, 7 de noviembre, y el 15 del mismo mes, a fin de garantizar las condiciones de seguridad del inmueble.

“A raíz del sismo ocurrido el 15 de noviembre con magnitud de 6.1 grados en la escala de Richter… efectuamos una revisión técnica a los sistemas de control de los pilotes de cimentación de los edificios A, B1, B2, C, D y puentes A-B2 y AC del conjunto administrativo de Pemex, los cuales están trabajando en forma normal, no percibiendo fallas en sus partes y determinando que no hay cambio en su funcionamiento originado por el sismo ni disminución en su seguridad”, detalla el acta fechada el 16 de noviembre de ese mismo año.

Claves
El informe

El pasado 4 de febrero, el procurador Jesús Murillo Karam informó que una acumulación de gas metano en los sótanos del edificio B2 provocó el siniestro en el que 37 personas fallecieron y más de 100 resultaron heridas.

Detalló que se trató de una explosión “difusa”, es decir, “lenta, horizontal y perfectamente definida”, características de las explosiones de gas.

Murillo dijo que la fuente de calor se originó en un contacto que se encontraba en el techo del sótano, donde trabajadores de una empresa privada realizaban labores de mantenimiento.