Aterrador, el problema de obesidad en México: Kelly Brownell
El director del Centro para las Políticas en Alimentos y Obesidad de la Universidad de Yale precisó se requiere hacer algo muy audaz y valiente para poder contrarrestar el poder de la industria alimentaria, similar a lo que se hizo con la industria del tabaco.
Ciudad de México • En México, uno de cada cuatro niños es obeso, lo que representa un riesgo para desarrollar enfermedades, las cuales padecerán y sufrirán cuando sean adultos. El panorama es aterrador.
Así lo advierte el director del Centro para las Políticas en Alimentos y Obesidad de la Universidad de Yale, Dr. Kelly Brownell, quien advirtió que el problema de obesidad representa costos en materia de salud que el gobierno no podrá pagar, además de reducir la productividad laboral.
En entrevista con MILENIO, el catedrático de Yale alertó que a nivel mundial el problema de sobrepeso está creciendo, pero en México con tasas particularmente muy rápido.
Aprovechó para comparar las políticas aplicadas en materia de salud en Estados Unidos para combatir ese problema, donde Brownell reconoce que se han hecho las cosas de manera equivocada.
“Dejamos a la industria alimentaria realizar publicidad de sus productos enfocada a los niños, fue hasta recientemente que empezamos a tomar medidas agresivas. Ahora, Estados Unidos está empezando a darle vuelta al problema y las tasas de obesidad han empezado a nivelarse. Pero se va a requerir mucha más acción en nuestro país, y también en México, para enfrentar esta epidemia de manera efectiva”, destacó.
Considerado como una de las 100 personas más influyentes por la revista Time en 2006, afirmó que el gobierno nunca podrá realizar suficientes acciones educativas para contrarrestar la publicidad que emplea la industria alimentaria.
“Así que lo que probablemente será muy importante son políticas públicas que se han demostrado efectivas con tabaco, digamos los impuestos sobre bebidas azucaradas, convertir a las escuelas en un ambiente nutricional seguro, o el uso de etiquetado de alimentos que ayuda a los consumidores en lugar de engañarlos. Todas estas son políticas que probablemente funcionarán”, confió.
El doctor Kelly Brownell destacó que nuestro país tiene el consumo más alto de refrescos en el mundo. “Los refrescos son un problema por varias razones. Son la fuente más alta de azúcar añadida a la dieta. Son calorías completamente vacías – no hay ningún valor nutricional en estas bebidas.
“Son productos con muchísima publicidad, particularmente enfocada a los niños. Y la ciencia es muy clara en demostrar que estas bebidas están vinculadas a riesgos de obesidad y diabetes”, enfatizó.
Explicó que el problema con ese tipo de bebidas es que el cuerpo no reconoce las calorías de la misma manera cuando se consumen en líquidos. “Simplemente no te sientes igual de satisfecha cuando consumes tus calorías mediante líquidos y esto conlleva a comer en exceso y a la obesidad”.
Por ello, el también profesor de Sicología y de Epidemiología y Salud Pública dijo que hay muchas cosas que se tienen que hacer para atender el problema de la obesidad, pero un muy buen punto de partida sería combatir el consumo de bebidas azucaradas.
“Un obstáculo para combatir la obesidad es la concientización del público: la población tiene que preocuparse por el problema y darse cuenta que las personas son afectadas de manera negativa.
“Nuestros líderes electos tienen que tomar el tema en serio para poder lograr avances. Pero el obstáculo mayor es la industria alimentaria. La industria alimentaria quiere vender más alimentos. Y cuando venden más alimentos, la población pierde porque su peso sube”, indicó.
Insistió en que se tiene que hacer algo muy audaz y valiente para poder contrarrestar el poder de la industria alimentaria, similar a lo que se hizo con la industria de tabaco, pues si se puede lograr una combinación de conciencia con un cambio “en nuestros líderes electos, y esto se combina con el valor de enfrentar a la industria alimentaria, entonces se podrá generar cambios”.
Anticipó que el problema de la obesidad es como un globo que está creciendo en tamaño con crecientes niveles de obesidad, diabetes y otras enfermedades. Y este balón podría crecer al grado de explotar.
“El panorama es aterrador. Esto representará costos de salud pública que el país no podría pagar, además de niveles tremendos de sufrimiento humano, la pérdida de productividad en el trabajo y muchos otros problemas sociales importantes. México puede enfrentar este problema de manera efectiva si la toma con seriedad y se pone a trabajar desde ahora”, avisó.
Miembro del Instituto de Medicina de la Academia de Ciencias en EU, Kelly Brownell destacó que México está en un momento muy interesante e histórico en el desarrollo del problema de la obesidad en el país.
“Es suficientemente temprano para hacer algo al respecto pero se tiene que hacer algo con bastante rapidez. Por ello, si se puede involucrar al gobierno e implementar políticas públicas que pueden ayudar a proteger al público de las fuerzas tóxicas que están impulsando el comportamiento de comer en exceso, entonces habrá muchas razones por tener optimismo”, confió.








