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Kerry y Lavrov intentaron acercar posturas sobre Siria en Berlín

Internacional •

Moscú presiona a la oposición siria para negociar con el régimen del presidente Asad, pero ésta exige la salida del poder del mandatario.

Berlín, Damasco • El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, y su homólogo ruso, Serguei Lavrov, intentaron hoy acercar posiciones sobre el conflicto en Siria durante una reunión en Berlín, mientras Moscú presionó a la oposición siria para negociar con el régimen del presidente Bashar al Asad.

Por primera vez, el presidente sirio se mostró dispuesto a dialogar con los rebeldes armados para poner fin a la guerra. Pero los insurgentes rechazaron esta oferta si Asad permanece en el poder.

A dos días de una reunión internacional en Roma sobre la cuestión siria, el nuevo responsable de la diplomacia estadunidense aprovechó la etapa berlinesa de su primera gira por el extranjero para reunirse con Lavrov en un hotel de la capital alemana.

"Esperamos que la oposición, que se reunirá en Roma con representantes de países occidentales y de la región, se declaren en favor de un diálogo (...) y (...) que designen un equipo de negociación", dijo Lavrov en Berlín después de la reunión con Kerry que calificó de "constructiva".

Al mismo tiempo, los combates continuaban en el norte de Siria, alrededor de la gran Mezquita de los Omeyas de Alepo, joya histórica de la segunda ciudad del país, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Unicef se mostró hoy "horrorizada por la muerte de al menos 70 niños en ataques con misiles que impactaron contra barrios residenciales de Alepo el 18 y el 22 de febrero". Estos últimos ataques "subrayan la urgencia de poner fin a una crisis que dura desde hace casi dos años", afirmó en un comunicado.

Por la mañana, Lavrov había criticado a los "extremistas" que dentro de la oposición siria, aseguró, están bloqueando el inicio del diálogo en un país devastado por la guerra.

El ministro sirio de Relaciones Exteriores, Walid al Muallem, anunció el lunes en Moscú que su país estaba dispuesto "al diálogo con todos los que quieren el diálogo, incluyendo a los grupos armados". Sin embargo, el jefe del Estado Mayor del ejército rebelde en Siria, Selim Idris, remarcó que solo negociaría después de que "finalicen todas las matanzas" y Asad abandone el poder.

Única gran potencia que todavía mantiene estrechas relaciones con Damasco, a quien entrega armas, Rusia bloqueó, junto a China, todos las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU contra Siria.

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, subrayó que las discusiones en Berlín se centraron en "la puesta en marcha del acuerdo de Ginebra", un plan adoptado el 30 de junio de 2012 por el Grupo de Acción sobre Siria.

Los miembros del Grupo divergen sobre su interpretación. Mientras Washington considera que abre la vía a la era "pos-Asad", Moscú y Pekín afirman que son los sirios quienes tienen que determinar su futuro.

Según la ONU, el conflicto sirio dejó 70 mil muertos desde marzo de 2011, pero Moscú insiste en que es el pueblo sirio quien tiene que "decidir su suerte, sin intervención exterior".

La Coalición Nacional de la oposición siria reclama una mayor participación de la comunidad internacional y amenazaba desde el sábado con boicotear la reunión de Amigos del Pueblo Sirio que se celebrará el jueves en Roma para denunciar el "silencio internacional ante los crímenes" cometidos por el régimen.

Esta reunión en la que finalmente se darán cita los opositores sirios y los países que les apoyan será el punto álgido de la gira de Kerry en Europa y en los países árabes. Después de dos días de negociaciones, el secretario de Estado estadunidense consiguió convencer por teléfono al líder de la Coalición, Ahmed Moaz al Jatib, de hacer el viaje a Roma.

Washington apoya desde hace meses una ayuda "no letal" a la rebelión siria, pero el gobierno de Barack Obama permaneció dividido durante el verano de 2012 sobre la posibilidad de armar o no a la oposición siria.

Mientras, el menos cinco candidatos se disputan el cargo de primer ministro de las zonas controladas por la oposición en Siria que será elegido el próximo 2 de marzo en Estambúl, Turquía, informaron fuentes de la oposición.

El Consejo Nacional Sirio (CNS), principal coalición opositora, decidió el lunes "proponer tres nombres para el puesto de primer ministro", dijo a AFP Samir Nachar un portavoz opositor. Los candidatos son Burhan Galiun, ex jefe del CNS, Salem al Moslet y el economista Ousama Kadi, los tres integrantes del CNS.

Además de los dos candidatos propuestos por el CNS, circulan otros nombres, como el del ex primer ministro sirio Riad Hijab y el del opositor Jaled Mustafa, indicó la fuente.

De otra parte, más de 150 mil personas, una cifra récord, huyeron de los combates en Siria en febrero para refugiarse en los países vecinos, anunció hoy un alto funcionario de la ONU.

En total, "más de 900 mil personas huyeron a los países vecinos, de los cuales más de 150 mil sólo este mes", declaró ante el Consejo de Seguridad el secretario general adjunto de Asuntos Políticos, Jeffrey Feltman.

"La situación humanitaria empeora en Siria", destacó Feltman, quien recordó que según datos de la ONU, más de cuatro millones de personas necesitan ayuda en el país y dos millones fueron desplazadas por el conflicto, que ya deja más de 70 mil muertos en dos años.

"Desgraciadamente, las partes beligerantes siguen enfocadas en una lógica militar que no puede provocar más que muertos y destrucción", se lamentó. Ambos bandos, opinó, "cometieron atrocidades que representan crímenes de guerra, a pesar de que (...) las cometidas por el gobierno superan ampliamente aquellas que son responsabilidad de la oposición".

También destacó los riesgos de desborde del conflicto, sobre todo sobre el Golán, donde un cese del fuego entre Israel y Siria es supervisado por observadores de la ONU y donde se producen regularmente incidentes tras las incursiones de soldados sirios u opositores armados en la zona de separación.