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Italia busca alejarse del caos político en medio del temor de los mercados

Internacional •

"Somos conscientes de la dramática situación del país y de los riesgos que corre", dijo el líder de la izquierda, Pier Luigi Bersani, al confimarse su triunfo en las dos Cámaras del Parlamento, pero sin la mayoría absoluta necesaria para formar gobierno.

Roma • La situación política en Italia, donde la izquierda ganó las elecciones generales pero sin conseguir la mayoría absoluta en las dos Cámaras del Parlamento, indispensable para formar gobierno, generaba preocupación hoy en Europa y disparaba la inquietud en los mercados.

En medio de los interrogantes suscitados por el voto, los medios de comunicación y los analistas perfilaron diferentes escenarios posibles, que van desde la formación de un Gobierno de coalición, a la convocatoria de nuevas elecciones, posiblemente tras una reforma del sistema electoral que permita evitar que se repitan situaciones como la actual.

Y es que mientras la coalición de centroizquierda de Pier Luigi Bersani, la más votada, ha obtenido la mayoría absoluta en la Cámara de los Diputados gracias al sistema de premios al primer partido, en el Senado, donde esas bonificaciones se reparten región por región, ha quedado con una mayoría relativa con un margen muy ajustado sobre la segunda fuerza, el centroderecha de Silvio Berlusconi.

Por detrás, en ambas Cámaras, quedó el Movimiento 5 Estrellas, del cómico Beppe Grillo, adalid de la antipolítica en Italia, que ha cosechado un resultado extraordinario situándose como tercera fuerza parlamentaria, mientras el tecnócrata Mario Monti encajó un duro revés quedando cuarto con unos números irrelevantes para alianzas estratégicas.

"Somos conscientes de la dramática situación del país y de los riesgos que corre", dijo el líder de la izquierda, Pier Luigi Bersani, en su primera rueda de prensa tras las elecciones del domingo y el lunes. Como la ley obliga a tener mayoría absoluta en las dos cámaras, Bersani no podrá formar gobierno, a menos que sea de coalición.

En su comparecencia ante los medios Bersani también realizó un gesto de apertura hacia el Movimiento 5 Estrellas, refiriéndose a temas importantes para esta formación como la reforma de las instituciones, el recorte en los gastos políticos, la moralidad y la defensa de los más desfavorecidos y llamó a Grillo a decir "lo que quiere para el país".

"No voy a hacer acuerdos con no se sabe quién", advirtió al movimiento de Grillo, que canalizó el voto de protesta obteniendo un sorprendente triunfo con un ejército de desconocidos, amas de casa, estudiantes y desempleados que entrarán a formar parte del Parlamento. "No hemos ganado pero somos los primeros", reconoció Bersani.

El Partido Democrático (PD) siente la responsabilidad de presentar propuestas concretas ante el Parlamento, tal como lo establece la Constitución italiana, explicó. Para muchos observadores, con esas declaraciones Bersani reivindicó el derecho de formar un gobierno y convertirse en primer ministro.

Por el momento, el Movimiento 5 Estrellas no desea aliarse con ninguna formación pero Beppe Grillo hizo saber que su partido analizará caso por caso a la hora de votar reformas. "Iremos reforma por reforma, ley por ley. Si hay proposiciones que son compatibles con nuestro programa, las evaluaremos".

La llave del próximo gobierno podría estar en manos de Grillo, un cómico convertido en dirigente antisistema que canalizó con su Movimiento de las 5 Estrellas el desencanto y la indignación de los jóvenes y desempleados en este país sometido a una cura de austeridad para superar la crisis de la deuda.

Esa situación, sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial, amenaza la gobernabilidad en la tercera economía de la eurozona. Este es el peor escenario político posible para los mercados financieros, porque convierte a Italia en un país ingobernable, volviendo a despertar el espectro de la crisis en el bloque.

Las principales Bolsas europeas sufrieron un descalabro, empezando por la de Milán que se dejó un 4.89%, seguida por Madrid con unas pérdidas del 3.2%, París 2.67%, Fráncfort un 2.27%, y Londres que se replegó 1.34%. El euro, por su parte, se estabilizaba con el dólar y el precio del petróleo caía en Londres 1.66 dólares (112.78 dólares) y en Nueva York 0.76 centavos (92.35 dólares).

Italia también tuvo que pagar hoy un mayor rendimiento por la emisión de 8,750 millones de euros de deuda a seis meses. "Italia no puede permitirse permanecer mucho tiempo en un bloqueo político. Si esta situación se prolonga y los partidos no logran ponerse de acuerdo sobre una gran coalición, la probabilidad de que Italia necesite un rescate aumentará", advierten los analistas de Barclays.

Berlusconi, apartado del poder hace quince meses a raíz de la crisis en la zona euro, que llevó a Italia hacia el precipicio por su descomunal deuda (de dos billones de euros), no excluye la posibilidad de formar una alianza entre la izquierda y la derecha, aunque aclaró que "está en contra de un acuerdo con Monti", el tecnócrata que impuso drásticos recortes.

Beppe Grillo, por su lado, ya ha dicho que está en contra de un gobierno de coalición entre Bersani y Berlusconi. "Bersani, Berlusconi, llevan 25 años, han llevado el país a la catástrofe, el problema son ellos", dijo este cómico, acusado de populista y demagogo.

La suerte política de Italia está en manos del presidente de la República, Giorgio Napolitano, que podría considerar la situación muy inestable y preferir la puesta en marcha de un nuevo gobierno técnico de transición antes que unas nuevas elecciones.

En visita a Múnich (sur de Alemania), Napolitano subrayó la necesidad de "lanzar sobre un camino constructivo la formación de un nuevo gobierno". "Estoy seguro de que lo conseguiremos por el interés común", añadió.

En Europa, preocupa la nueva situación en Italia. La Unión Europea (UE) reaccionó al "mensaje de inquietud" enviado por los italianos en las elecciones, pero espera, según precisó, "que Italia cumpla con sus compromisos".

El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Shäuble, deseó esta noche que Italia se dote de un "gobierno estable" y dijo no estar "francamente alegre" con el resultado de las elecciones. Antes la canciller alemana, Angela Merkel, se mostró más confiada: "Italia encontrará su camino", dijo a su entorno.

El ministro español de Economía, Luis de Guindos, admitió por su parte que la situación de Italia tiene un impacto innegable en los mercados, y esperó que esta sea de corta duración. "El país con más necesidad de estabilidad no tendrá un gobierno estable durante unos meses", resumió James Waltson, profesor de relaciones internacionales de la American University de Roma.

Ante esta incierta situación arrojada por las urnas y las diferencias entre los partidos que hacen que las alianzas en el Senado para obtener una mayoría se perfilen complicadas, Il Cavaliere, Silvio Berlusconi, pidió hoy que la política "se sacrifique" para poder gobernar el país.

"Por el bien de Italia todos tienen que hacer sacrificios. No creo que Italia no pueda ser gobernada", dijo Berlusconi, quien subrayó que no cree que la solución sea la de volver a votar.

Sobre la posibilidad de aliarse en el Senado con el centroizquierda para sacar adelante algunas reformas como la nueva ley electoral, Berlusconi se limitó a explicar que ahora "todos tienen que reflexionar" y "esto llevará su tiempo".