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Ópera, mariachi y sones sinaloenses clausuran el FIC

Cultura •

La Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes y la Original Banda el Limón fueron los encargados de clausurar la 40 edición del Festival Internacional Cervantino

Guanajuato • Esta noche, todos los caminos de Guanajuato parecían conducir a la Alhóndiga de Granaditas. Paulatinamente su explanada se fue cubriendo de gente, sobre todo jóvenes que venían a escuchar a la Original Banda El Limón en el concierto de clausura del Festival Internacional Cervantino, que desde el 3 de octubre llenó la ciudad de música, teatro, danza, artes plásticas, cine, literatura y otras manifestaciones del arte.

A tambor batiente, con la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes (OSSLA), diversos cantantes de ópera –de los que Sinaloa es tierra fértil–, mariachi y la Original Banda El Limón, el público que atestó la explanada de la Alhóndiga y calles aledañas, escuchó un emotivo concierto que inició con fragmentos de óperas clásicas como El príncipe Igor, Carmen, y Turandot y culminó con una descarga de sones sinaloenses. También hubo espacio para la música ranchera –con María Elena Leal, hija de Lola Beltrán como invitada–, el swing, el bolero y el mambo. Homenajes a Lola, Tomás Méndez, José Alfredo Jiménez, Dámaso Pérez Prado, Pedro Infante y José Ángel Espinosa Ferrusquilla, rubricaron este concierto que la representación de Sinaloa anunció como “lo mejor de nosotros”.

Enrique Patrón de Rueda, quien además de buen director mostró sus dotes como animador de la fiesta de clausura, condujo a la orquesta con buena mano, sobre todo en ese terreno resbaladizo donde la música sinfónica se encuentra con la música popular (que no siempre tiene buenos resultados). Especial mención merece la cantante Oralia Castro, quien mostró gran sentimiento por la canción ranchera.

Para cerrar la fiesta, la orquesta dio paso a la Original Banda El Limón, que mostró entonces su faceta más comercial con baladas, música de banda actual y muchas canciones que pusieron a bailar a un público que, francamente, a eso venía. Al cierre de esta nota, la banda seguía tocando y el público bailando.