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La cara oculta de la música británica

El Ángel Exterminador •

Cuatro discos de manufactura reciente a cargo de jóvenes artistas británicos, poco conocidos fuera de su reino, cuya calidad musical es, desde mi punto de vista, irreprochable.

México • La ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos Londres 2012 fue impresionante en varios aspectos. El guionista, realizador y productor inglés Danny Boyle confirmó su enorme talento para imaginar espectáculos y, como ya es costumbre en su trabajo, la música fue parte fundamental. Boyle encargó la dirección de este departamento a unos viejos conocidos suyos, Underworld, músicos y diseñadores con quienes ha colaborado desde la época de Trainspotting. Insisto, resultó ser un espectáculo fastuoso de enormes dimensiones y complejidad, ejecutado casi a la perfección. Pero tengo una queja y una propuesta (ya saben que nunca falta un entrometido al que le dan espacio en los medios y, en este caso, el metiche soy yo). Recordemos el último tramo del recorrido de la antorcha: sir Steve Redgrave, ganador de cinco medallas de oro y una de bronce en cinco juegos olímpicos consecutivos (de Los Ángeles 1984 a Sydney 2000), entregó el fuego olímpico a siete jóvenes y poco conocidos atletas británicos, simbolizando un cambio generacional, un futuro esperanzador y demás cursilerías y lugares comunes que se les puedan ocurrir. Mi queja es, ¿por qué demonios no se hizo algo similar en el aspecto musical?, ¿por qué no se le dio más peso a las nuevas propuestas en lugar de a las leyendas? Soy músico y diseñador sonoro y antes de continuar con esta diatriba descafeinada, quiero manifestar mi admiración por el gran trabajo que realizó Underworld en el armado del soundtrack para Londres 2012, pero a mi gusto le faltó frescura en la sangre: Sex Pistols, Mike Oldfield, The Clash, The Jam, Eric Clapton, The Who, The Rolling Stones, The Kinks, Blur, Led Zeppelin, The Specials, David Bowie, Queen, Frankie goes to Hollywood, U2, Pink Floyd, New Order, Soul II Soul, Eurythmics, Happy Mondays, Underworld, The Prodigy… y así hasta cerrar con la presentación en directo de sir Paul McCartney (vaya novedad, ya hasta en el Zócalo pudimos verlo), y en medio de todo este pesado bloque histórico pudimos escuchar a Frank Turner, Lilly Allen, Muse, los Arctic Monkeys, Dizzee Rascal, Tinie Tempah y Emeli Sandé, es decir, un puñado de jóvenes talentosos con carreras sólidas que se perdieron en medio de una ceremonia plagada de viejos lobos. Aquí termina la queja y comienza la propuesta: cuatro discos de manufactura reciente a cargo de jóvenes artistas británicos, poco conocidos fuera de su reino, cuya calidad musical es, desde mi punto de vista, irreprochable.

Artista: Michael Kiwanuka
Disco: Home Again
Lanzamiento: marzo 2012
Géneros: folk, soul
Semejanzas: Ray LaMontagne, Glen Hansard

Tomando como referencia la segunda acepción del Diccionario de la Real Academia Española que dice "encantar: atraer o ganar la voluntad de alguien por dones naturales como la hermosura, la gracia, la simpatía o el talento", debo decir que este disco es encantador. Michael Kiwanuka nació hace 24 años con sangre africana en Inglaterra. En la década de los setenta sus padres salieron de Uganda por el bárbaro régimen dictatorial de Idi Amin. Michael empezó como músico de sesión para varios estudios londinenses, en los que aprovechaba los tiempos muertos para olvidarse de la obra de otros y grabar sus propias composiciones. Home Again, su primer LP, es un trabajo que se opone al frenesí de la música popular actual, con canciones relajadas que mezclan soul, blues, un poco de jazz y folk. Por la calidad de sus composiciones, interpretación, la producción de Paul Butler, los arreglos musicales y la sonoridad, es sin duda uno de mis discos favoritos del año.

Artista: Zara McFarlane
Disco: Until Tomorrow
Lanzamiento: octubre 2011
Género: jazz
Semejanzas: Diana Krall, Melody Gardot

Hay varias personas involucradas con el mundo de la música que admiro profundamente y Gilles Peterson es una de ellas. Inglés de 47 años, conductor de radio, productor y dueño de su propia casa discográfica, Gilles se caracteriza en todas sus facetas por una constante búsqueda y promoción de propuestas musicales nuevas y distintas. Este disco es uno de los que más le enorgullecen. Zara McFarlane tiene 28 años, a los 18 comenzó a trabajar sus primeras canciones de jazz, intentó entrar a un concurso vocal de la televisión inglesa (The X Factor) e increíblemente fue rechazada. No se rindió, buscó a algunos músicos y con sus ahorros ella misma se produjo un EP de seis canciones que llegó a los oídos de Gilles Peterson, quien no dudó en ofrecerle un contrato para producir su disco debut. El resultado es abrumador por la calidez lírica y vocal de esta jovencita que, afortunadamente, hace caso omiso de una industria en la que el jazz pierde peso y gana palidez de forma constante.

Grupo: Band of Skulls
Disco: Sweet Sour
Lanzamiento: febrero 2012
Género: rock
Semejanzas: Wolfmother, Jack White

Este grupo es relativamente nuevo en la industria musical, lanzó su disco debut en 2009 y el segundo salió a la venta el 20 de febrero de este año, pero en realidad es una banda que se ha cocinado a fuego muy lento. El guitarrista y vocalista Russell Marsden y el baterista Matt Hayward se conocieron en la secundaria y desde esa época hacen música juntos. El papá de Matt es músico, productor, mánager, ingeniero de sonido y dj. Como viejo sabueso olfateó talento en los muchachos y los guió para que tomaran la carrera musical con seriedad y mucha calma, al grado de no dejarlos debutar hasta haber ensayado lo suficiente. Por eso cuando dieron su primer concierto escolar sorprendieron a todos porque los chamacos sonaban mejor que varias bandas profesionales. Russell y Matt tienen talento como instrumentistas, son capaces de crear canciones de rock memorables, llevan por lo menos 15 años tocando juntos y tuvieron el gran tino de conseguirse una guapa bajista para completar el power trio. Todo esto explica su creciente popularidad.

Artista: Maverick Sabre
Disco: Lonely Are The Brave
Lanzamiento: febrero 2012
Géneros: rhythm & blues, soul, hip hop
Semejanzas: Plan B, The Streets

La prensa británica es famosa por abusar de las hipérboles. Por ejemplo, los críticos y reseñistas musicales muy frecuentemente le cuelgan medallas o aplican maldiciones a quienes buscan abrirse paso en esta industria. Es muy común leer encabezados del tipo “Fulanito de tal está aquí para salvar al rock inglés” o alguna otra desproporción del estilo. Maverick Sabre no fue la excepción. Este joven (que por su físico podría pasar sin muchas objeciones como el hermano menor de Wayne Rooney) nació en Londres en julio de 1990, a los cuatro años se mudó con su familia a Irlanda y siendo adolescente se aventuró al submundo del rap dublinés, pero hace un par de años regresó a la capital inglesa y se dedicó a componer las canciones de su primer álbum. En uno de esos arranques desesperados por encontrar al nuevo redentor de la música británica, la prensa llegó a calificar a este jovencito de apenas 22 años como "el sucesor de Amy Winehouse". Exageraciones aparte, a mi gusto se trata de un gran disco debut.