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Viuda de Payá demanda una “investigación independiente”

Internacional •

Ofelia Acevedo rechaza versión del gobierno cubano sobre la muerte de su esposo y pide apoyo internacional para aclarar los hechos; no acusará al español Carromero.

La Habana • No voy a acusar a nadie ni estoy buscando culpables”, dijo ayer Ofelia Acevedo, viuda del líder opositor Oswaldo Payá, sobre el político español Ángel Carromero, a quien las autoridades cubanas culpan por el homicidio involuntario de su marido en un accidente de tránsito el pasado 22 de julio.

Acevedo, quien parece haber tomado el mando del opositor Movimiento Cristiano de Liberación fundado por su esposo, declaró en su casa de La Habana que lo único que quiere es “que se me aclare más sobre el hecho, porque he tenido toda una vida de amenazas y de represión”.

Asimismo reiteró su pedido de “una investigación independiente” con apoyo internacional, al descartar un informe pericial que identifica a Carromero como único responsable de la muerte de su esposo y del disidente cubano Harold Cepero, por conducir a “exceso de velocidad” y proyectar contra un árbol el auto en que viajaban.

“No aceptamos la explicación del hecho”, porque “la presentan los mismos órganos de la Seguridad del Estado del gobierno que amenazaron con matarlo (a Payá) en múltiples veces”, dijo.

Negó además que Carromero y el líder del sector juvenil del Partido Demócrata Cristiano de Suecia, Aron Modig, (el otro sobreviviente del choque) le entregaran a Payá “cuatro mil euros” como apoyo a sus labores opositores en la isla. “Lo del dinero es totalmente falso”, puntualizó.

Antes de ser autorizado a regresar a Suecia el martes, Modig declaró a la prensa extranjera en La Habana que la entrega de ese dinero era parte de los “tres objetivos” con que había viajado a la isla. Las autoridades denunciaron que los europeos querían fomentar en el país una agrupación juvenil opositora de tendencia demócrata-cristiana.

Ni Modig ni Carromero, dirigente del sector juvenil del gobernante Partido Popular de España, fueron acusados por violar el estatus de turistas con que viajaron a la isla, con la finalidad de contactar a disidentes, algo sancionado por las leyes cubanas con penas de hasta 20 años de cárcel.

“Sabemos que este suceso se ha convertido en un asunto de Estado y sabemos que entre Estados en ocasiones se pacta y se calla, pero aunque otros callen nosotros no callaremos”, dijo en tanto la hija de Payá, Rosa María, mientras diplomáticos españoles comentaron estar “preparados para una larga crisis política” con La Habana.

Por otra parte, Cuba informó ayer que Estados Unidos “no tiene la más mínima autoridad moral” para juzgarla por terrorismo, 24 horas después de que Washington incluyera a la isla en un listado de países presuntamente promotores de esa práctica, junto con Siria, Irán y Sudán.

“El único propósito de mantener a Cuba en este listado es tratar de justificar la política de bloqueo” y poder adoptar “nuevas medidas de persecución de las transacciones financieras y comerciales, para intentar estrangular a la economía cubana e imponer un régimen que responda a los intereses de Estados Unidos”, informó la cancillería de la isla.