Pumas no se rompe
Jehú Chiapas resaltó la tenacidad de la Universidad para soportar el despido de dos técnicos y mantenerse con posibilidades de remediar lo malo con un boleto a la Liguilla.
Ciudad de México • Las turbulentas semanas que se vivieron bajo el mando de Mario Carrillo no pudieron acabar con los Pumas. El equipo de la Universidad ha resistido las ejecuciones de sus líderes y se mantiene con posibilidades de entrar a la Liguilla, y eso hay que aprovecharlo.
El temple universitario es algo que no se puede desvalorizar. Jehú Chiapas y Efraín Velarde regresaron al paredón donde el domingo terminó la brecha de Carrillo como entrenador de Pumas y se determinó un nuevo interinato de Antonio Torres Servín. Los jugadores dieron la cara en conferencia de prensa en el Estadio Universitario para dar voz al resto del plantel auriazul, que sólo piensa en erguirse y luchar en las últimas dos jornadas por un pase a las finales del futbol mexicano.
“Por todo lo que ha pasado esta temporada, la cual ha sido muy anormal a lo que siempre pasaba en Universidad, el grupo se ha fortalecido. Estas cosas hacen que el grupo quiera trabajar y salir adelante”.
Chiapas apuntó las complacencias que otorga el futbol mexicano para ascender rápidamente en la tabla y consideró que alcanzar el objetivo de calificar a la Liguilla borraría el torneo tan accidentado que han tenido, con tres técnicos en un torneo corto (despedidos Joaquín del Olmo y Mario Carrillo) y una afición contrariada por las decisiones de la directiva.
“Estamos todavía en posibilidades de calificar y si lo logramos hacer creo que todos estos problemas que han pasado a lo largo de la temporada quedarán a un lado”, apreció el mediocampista.
La goleada contra Tigres y la débil resistencia desplegada en el Estadio Olímpico ante el América han levantado suspicacia sobre el compromiso de los jugadores con su ahora ex entrenador, pero ante tales acusaciones, Chiapas explicó reposadamente que en ambos partidos el equipo quedó aturdido y no supo responder.
“’Tenderle la cama’ suena muy descabellado”, alegó el jugador. “Para nada, los últimos partidos vivimos circunstancias que nos cambiaron el rumbo. Contra América el equipo estaba dominando, teniendo jugadas muy claras de gol, siendo superior y ellos en la primera que tienen nos anotan y creo que en el estado anímico recibimos golpes que nos cambiaron y no nos pudimos recuperar”.
Tras perder contra el odiado rival, Pumas se ha desplomado hasta el onceavo puesto, pero están lejos de quedar descalificados; empatados en puntos con el octavo lugar de la tabla, siguen amenazando con entrar a la contienda por el título como el invitado incómodo que se roba la fiesta.
“Tenemos que darle vuelta a la hoja, estamos en zona de calificar, no podemos seguir viviendo del pasado, tenemos que ver hacia adelante, si conseguimos dos victorias calificamos y en la Liguilla todo puede pasar”, advirtió.
Chiapas fue autocrítico y prefirió no opinar sobre los errores que la directiva encabezada por Jorge Borja y Alberto García Aspe se ha adjudicado como propios, ya que a su forma de ver, los jugadores han fallado en momentos claves dentro de la cancha.
“La culpa es de todos, si la directiva ha aceptado que han tomado malas decisiones ellos sabrán, nosotros, dentro de la cancha, hemos dejado ir puntos importantes que ahorita nos tendrían en otra posición”.
En Pumas suena el nombre de Francisco Palencia, un “ex jugador muy querido que se ganó el corazón de toda la afición”, para hacerse cargo del equipo en el próximo torneo, pero no es tiempo de pensar en eso, con Torres Servín, Pumas jugará “dos partidos a muerte” para buscar una Liguilla que cubra bajo su manto los despojos del camino.








