Orgullo lésbico gay festeja en el DF a flor de torso
Entre senos al aire y minifaldas, los policías capitalinos se dan tiempo para disculparse con los asistentes por no controlar sus risas burlonas.
Vistieron sus mejores galas.
México • Minifaldas de colores. Tejidos coquetos. Músculos torneados. Senos al aire. Contoneos. Brinquitos en zapatillas. Zancadas. Tangas y penachos. Rostros morenos y blancos. Cuerpos espigados y regordetes. Pelucas y antifaces. Risitas de albañiles. Silbidos que brotan de construcciones que se alzan en Paseo de la Reforma. Y de ahí, entre varilla, mezcla y armazones, salta la curiosidad.
Y risitas de policías.
“Con todo respeto, ¿eh?”, se disculpa el de uniforme azul, como si hubiese cometido un sacrilegio, pues sabe que vive en una ciudad de vanguardia y tiene que guardar las formas; pero no deja de sonreír mientras de reojo mira al travesti de faldita morada que tropieza con un cono naranja y le vuelan cuatro plumas. “Mis respetos, ¿eh?”, repite el hombre, pues sabe que sus palabras pueden herir.
Y más silbidos entre quienes sostienen esos estandartes con los colores del arcoíris, cuyos integrantes, disímbolas vestimentas, rodean el Ángel de la Independencia. “Educación formal y respeto a la diversidad sexual”, se lee en las pancartas, y por ahí mismo posan para la foto los disfrazados de Gatúbela, Capitán América, Batman, Linterna Verde y Robin.
Es la marcha anual del orgullo lésbico gay. La acompañan batucadas y música electrónica. Crece la masa del arcoíris. Entre ésta se mezclan heterosexuales con estandartes y banderas que venden en 20 y 50 pesos. “Es la bandera de la marcha, es la bandera de la marcha”, anuncian. Un letrero de gran tamaño parece contrastar con el resto: “Misión Cristiana Incluyente Dios pintó mi vida de colores”.
Entre la aglomeración sobresale un coro: “Es un honor, estar con Obrador”. Pronto se diluye y puede más el gusto por la celebración de este día de bochorno y pieles doradas y musculosos cuerpos rociados con spray. Es un mundo que se apropia de Paseo de la Reforma. Y su buen humor, su alegría y su libertad en el arroyo y las laterales de esa arteria.
Es la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexual, conocida con las iniciales LGBTTTI. Todos en una misma avenida. Casi 40 mil. Y se dejan sentir a pie, la mayoría, y en un turibús, donde exhiben contoneos de músculos y cantos, o a caballo, como esos que, de caminar recio, encabezan la marcha: jinetes ensombrerados, de botas, cinturón piteado, bigotes y mezclilla.
Desde el turibús una mujer no deja de ondear una pancarta ovalada con una exigencia: “Educación formal a la sexualidad… ¡ya! A todos los niveles”. Y un coro: “¡No que no, sí que sí, ya volvimos a salir!” Y decenas de bandear al aire. “Amamos a nuestr@s hij@s tal y como son. Familias por la diversidad”, se lee en otro rótulo.
Y más coros: “¡aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, la pinche homofobia se tiene que morir!”, “Derechos iguales, a todos los homosexuales!”.
Un charro de torso desnudo se pasea entre la multitud. En el monumento a Colón pasan los jinetes de sombrero blanco, unos a pie y otros a caballo, y sonríen cuando escuchan de cuatro espectadores: “¡Me subo!”.
En la esquina de Donato Guerra y Reforma esperan a que se cierren los espacios. Ya en la avenida Juárez aumentan el número de espectadores; algunos, incluso, llevan sus sillas, como si fuese un desfile militar del 15 de septiembre.
Y es ahí donde los vaqueros forman una cortina a lo ancho de la avenida. “Qué bárbaro, mana”, se lee en una pancarta. Y un coro provoca: “¡El que no grite es buga, el que no grite es buga!”. Y muchos enfocan sus cámaras fotográficas y de videos.
En 5 de Mayo y Eje Central un anciano muestra un manuscrito: “El pene no distingue hoyos”. Es por donde transitan los de mezclilla, quienes escuchan un coro: “¡Vaquero-vaquero-vaqueeeeero!” Y ellos responden con sonrisas enmarcadas de espesos bigotes.
Los vaqueros se entrelazan las manos. Aumenta el número espectadores. Por eso ese coro: “Esas muchachas también son marimachas”. “¡Esos de los balcones también son maricones!” “¡Chichis pa la banda, chichis pa la banda!”
Y llegan al Zócalo.
Casi lo llenan al ritmo de mambo.
“¡Yo soy su piiinche maaadre!”
“¡Que sí, que no, su puta madre!”.
Claves
Saldo blanco
► La Secretaría de Seguridad Pública del DF reportó saldo blanco en la Marcha del Orgullo Gay, donde desplegaron a mil 570 elementos.
► El GDF calculó que asistieron por lo menos 40 mil asistentes a la caminata en favor de la diversidad sexual.
► El acto culminó con un concierto en el Zócalo donde participaron el grupo OV7 y los solistas Christian Chávez y Estefani Salas.








