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Deportan a 300 altamirenses y no hay en qué emplearlos

Cd. y Región •

De acuerdo a reportes emitidos por la Confederación Nacional Campesina en Estados Unidos vivían, hasta antes del año pasado, 3,500 personas originarias del municipio de Altamira en Estados Unidos.

Altamira • Del 2011 a la fecha han deportado al 20 por ciento de los migrantes del municipio de Altamira, que vivían en Estados Unidos, en este último año han regresado a por lo menos 300, sin embargo las autoridades locales no están preparadas para atender sus demandas de servicios ni de empleo, por lo que no les queda de otra que intentar buscar de nuevo el sueño americano. Se prevé que este año las deportaciones a la ciudad incrementen más de 100 por ciento.

De acuerdo a reportes emitidos por la Confederación Nacional Campesina en Estados Unidos vivían, hasta antes del año pasado, 3,500 personas originarias del municipio de Altamira en Estados Unidos. En su mayoría salieron de los ejidos San Carlitos, Mariano Matamoros, Luis Mora, Mata del Habra y Río Tamiahua.

Del 2011 a la fecha se han deportado a 600 personas originarias del municipio de Altamira, algunas de ellas permanecieron hasta cuatro meses en cárceles de Estados Unidos, pues cuando se está lejos de la frontera las autoridades norteamericanas deciden juntar un grupo grande de migrantes, para enviarlos a todos en un solo viaje a los puentes de cruce de Nuevo Laredo y Matamoros, Reynosa y Miguel Alemán. Con los mexicanos también envían centroamericanos.

El líder de la Confederación Nacional Campesina en Altamira, Nicolás Mejía, aseguró que tan sólo en lo que v a de este año ya han deportado a por lo menos 300 personas, es decir se prevé que las deportación aumenten más de 100 por ciento en comparación al año pasado.

Aceptó que la vida de los deportados no será sencilla en el municipio, pues pesea que ha crecido el número de deportaciones, no se ha implementado un programa emergente para poder atender a los paisanos, que llegan en muchas ocasiones sin dinero, y si haber laborado en varios meses.

La primera opción para ellos sería ocuparse en las labores del campo, sin embargo al municipio de Altamira se espera la llegada de 10 mil personas, procedentes de estados como Veracruz y San Luis Potosí, para ocuparse en la pizca.

En este momento las 3,000 familias que se dedican por completo al campo no tendrán trabajo hasta agosto, cuando se comience a levantar lo que resta de la cosecha del ciclo pasado.
Como jornales, los migrantes podrán ganar entre 100 y 120 pesos diarios, sin embargo los paisanos están acostumbrados a ganar entre 600 y 800 dólares por semana, por prestar servicio en la yarda por ejemplo, que es dedicarse a cuidar jardines y poder el césped, o trabajar como camareros en un restaurante.

En la industria de la construcción tampoco podrán encontrar trabajo en este momento, pues el 50 por ciento de los empleados del sector no tienen trabajo, debido a que la inversión en obra pública y privada se ha detenido.

Al final el líder de la Confederación Nacional Campesina en Altamira asegura que la única alternativa que les queda es volver a intentar cruzar a los Estados Unidos, y muchos ya
lo están haciendo, para ello requieren hace una inversión inicial de 3 mil dólares, para pagarle al pollero.