Paro nacional recibe la cumbre del Mercosur
En medio de la crisis en Paraguay, que será abordada aquí el jueves y el viernes por todos los presidentes de Sudamérica, excepto el golpista Federico Franco, el gobierno argentino enfrenta la movilización de un fuerte sector sindical.
Los camioneros paralizaron al país la semana semana.
Buenos Aires • Cuando comienzan a llegar a Mendoza los primeros delegados a la 15 Cumbre Social del Mercosur, y esta provincia limítrofe con Chile estrena aeropuerto a imagen y semejanza de Miami, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner embistió ayer, en un durísimo discurso desde la Casa de Gobierno, contra los dos hombres más fuertes de la oposición.
El primero, Hugo Moyano, el sindicalista camionero al frente de la Confederación General de Trabajadores (CGT), que lanzó para hoy un paro nacional con movilización frente a la Casa Rosada, en pleno zócalo de la capital. El segundo y no menos importante, Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires -la más densamente poblada y la que tiene el mayor número de plantas industriales del país- quien hace un mes declaró sus aspiraciones presidenciales para 2015 y apareció públicamente jugando un partido de futbol con el líder camionero en un claro desafío al poder central.
Tomando como marco el “golpe constitucional” contra la presidencia de Fernando Lugo, quien ayer desistió de participar en la cita del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, Kirchner sugirió, en un mensaje por cadena nacional, que detrás de los embates gremiales pudiera esconderse un plan desestabilizador similar a los sufridos también por Honduras y Ecuador.
“Hay actitudes que cuesta entender desde la lógica gremial o política. El mundo está al borde del Titanic. Este bote en el que está la Argentina es de todos. Y veo que los principales beneficiados están tratando de pinchar el bote con la lógica del escorpión. No lo entiendo, salvo que haya algo más que cuestiones políticas”, dijo Kirchner en alusión al líder camionero, al que no nombró ni una sola vez durante todo el discurso.
Haciendo una fuerte defensa del impuesto a las ganancias (eje de la pulseada con Hugo Moyano), Kirchner ubicó los salarios de los camioneros como sueldos altos respecto de lo que ganan los investigadores, académicos o médicos de los hospitales y explicó que el impuesto a la ganancia solo es para los “sueldos altos”, es decir, apenas 19% de todos los trabajadores registrados en el país, los mismos que “se llevan el 40 por ciento de la masa salarial”.
Sin referirse al paro nacional, se limitó a anunciar que no habrá policías custodiando la marcha de la CGT salvo los efectivos que cuidarán la Casa de Gobierno, a raíz de la muerte en un accidente de tránsito de 11 gendarmes que venían de custodiar el yacimiento Cerro Dragón, en Comodoro Rivadavia, provincia de Chubut (sur), donde un sector sindical mantiene paralizada la planta de la petrolera Pan American Energy.
“Tuve que venir (de Brasil, cuando participaba en la cumbre ambiental Río+20) porque se había tomado un yacimiento que es de la provincia de Chubut, donde requirieron la presencia de 600 gendarmes. A partir de ahora, cada gobernador tendrá que hacerse cargo de la seguridad de su provincia”, se quejó Cristina.
“No vamos a someter más a la Gendarmería a tareas que deben ser responsabilidad de los gobiernos provinciales”, añadió.
Los tramos finales del discurso los dedicó al gobernador Scioli, a quien tampoco nombró. Saliendo al cruce de declaraciones donde se la responsabilizaba por no haber enviado a tiempo los fondos necesarios para afrontar sueldos y aguinaldos, la presidenta dijo: “Vamos a seguir ayudando a todas las provincias pero tienen que aprender todos (los gobernadores) a gestionar los recursos. En 2011, los fondos transferidos a la provincia de Buenos Aires sumaron 130% más que el presupuesto total de la provincia y esta coparticipación ha crecido un 625% desde que el gobernador asumió. Hay provincias que no solicitan al gobierno nacional ni un peso para pagar salarios y gastos corrientes”.
Es posible que el paro de hoy no sea total ya que gremios como los metalúrgicos y el transporte urbano rechazan la gestión de Moyano.








