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El robot "Curiosity" muestra los paisajes marcianos

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La NASA enseñó las primeras fotos en color y de alta resolución que detallan varias capas de roca en Marte, donde buscan si hay o hubo vida.

Cabo Cañaveral • La NASA ha mostrado las primeras imágenes en color y alta resolución tomadas por el vehículo Curiosity en Marte, detallando un montón de capas de roca donde los científicos estudian centrar su búsqueda de ingredientes químicos que develen si hay o hubo vida en el planeta rojo.

Las sorprendentes imágenes muestran hileras dispares cerca de la base de la montaña de 5 kilómetros que se levanta frente a gran valle antiguo conocido como cráter Gale, donde el Curiosity aterrizó el 6 de agosto, comenzando su misión de dos años.

Los científicos estiman que transcurrirá un año antes de que el vehículo de seis ruedas, movido por energía nuclear, alcance físicamente las capas más interesantes a los pies de la montaña, a unos 6.2 kilómetros del lugar de aterrizaje.

De acuerdo con las primeras imágenes orbitales, las capas parecen contener arcilla y otros minerales hidratados que se forman en presencia de agua.

Mientras que anteriores misiones a Marte han hallado importantes pruebas de gran cantidad de agua saliendo de la superficie, el Curiosity tiene la tarea de estudiar materiales orgánicos y otros compuestos considerados necesarios para que evolucione la vida microbiológica.

La misión de 2 mil 500 millones de dólares, la primera astrobiológica de la NASA a Marte desde las de las cápsulas Viking, es la primera que lleva todo un laboratorio geoquímico de vanguardia a la superficie de otro planeta distante.

Las últimas imágenes del Curiosity han dado ya a los científicos un nuevo punto de vista de la estructura. Las capas superiores, en las que los científicos esperan encontrar minerales hidratados, muestran inclinaciones profundas, ofreciendo pistas sobre el tipo de cambios dramáticos ocurridos en el cráter Gale.

También el lunes, la NASA usó el vehículo para enviar un mensaje de felicitación de Charles Bolden, director de la NASA, al equipo del Curiosity, una demostración de la banda ancha disponible a través de los satélites que orbitan Marte.

“Es la primera vez que la voz humana se transmite de vuelta desde otro planeta” más allá de la Luna, dijo Chad Edwards, ingeniero jefe de Telecomunicaciones en el laboratorio de Pasadena.

Trabajo de Navarro

La misión, que ha trascendido como uno de los proyectos más importantes para la humanidad en los últimos 35 años, es dirigida por un grupo de notables especialistas, entre los que destaca el investigador mexicano Rafael Navarro González.

En entrevista telefónica con Notimex, este personaje señaló que el descubrimiento de una segunda génesis sería uno de los puntos más significativos del proyecto.

Su trabajo, señaló, consiste en observar los datos que llegan del robot y sugerir la dirección de la nave, además de analizar e interpretar las muestras para determinar si se encuentran compuestos orgánicos en el suelo marciano.

El interés de Navarro sobre el planeta se remonta a casi tres décadas atrás, cuando la NASA envió dos misiones a Marte, Vikingo I y Vikingo II, a mediados de los 70, las conclusiones a raíz del proyecto sugerían que Marte era un desierto muy árido y que no tenía vida, por lo que se dejó de tener interés por seguir explorando al planeta vecino.

Desde niño, recordó, le impactó la exploración del hombre en la luna y cuando se lanzaron las misiones Vikingo, siendo un estudiante de preparatoria, estuvo al tanto de los resultados emitidos.

“No imaginé que 35 años después sería partícipe de tan importante proyecto y de estar cambiando la historia de la interpretación de misiones previas”, expresó.

Hoy día hay muchos jóvenes y niños que siguen las actividades del robot en Marte, la NASA tiene entre sus planes incluir misiones con humanos hacia Marte, y tal vez alguno de estos niños y jóvenes que están a la expectativa podrían ser parte de futuras investigaciones, comentó.

► El Apolo 11 conmueve en museo de EU

Tras la muerte de Neil Armstrong, el primer hombre en pisar la Luna hace 43 años, el módulo de la misión Apolo 11 que permitió la hazaña conmueve a los visitantes del Museo Nacional del Aire y del Espacio, del Smithsonian Institute, que lo alberga en Washington.

Junto al módulo enviado al espacio en julio de 1969, Matt Hehman, un ejecutivo de ventas de 29 años, hace algo que era inimaginable cuando Armstrong pronunció su famosa frase: “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”: toma una foto con su teléfono inteligente y la publica en su cuenta de Facebook.

Es su manera, dice, de rendir homenaje al ícono mundial fallecido el sábado a los 82 años.

“Me encanta esto. Es tan fascinante”, dice David Desimone, un médico de 62 años que recuerda “muy claramente” ver con su familia imágenes en vivo de Armstrong y Aldrin caminando en la Luna. “Fue el acontecimiento del siglo”, asegura.

Needell, que trabaja en el Smithsonian desde 1984, se reunió varias veces con Armstrong. “Nunca fue un tipo hablador”, recuerda. “Se jactaba de que él era un ingeniero, del tipo que hoy llamamos nerd. Era algo de lo que se sentía muy orgulloso”. (AFP/Washington)