Matizan funcionarios de EU declaraciones de Clinton
Durante su discurso anual sobre la política exterior, la secretaría de Estado, Hillary Clinton, manifestó hoy su preocupación por la creciente "insurgencia" de los cárteles de drogas en México, por lo que el secretario adjunto llamó a no mal interpretar el término.
Washington • Funcionarios del gobierno estadounidense matizaron hoy las declaraciones de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, hizo sobre la creciente "insurgencia" de los cárteles de drogas en México y subrayaron que Washington no considera que el fenómeno sea comparable al de las guerrillas en Colombia.
El secretario de Estado adjunto para América Latina, ArturoValenzuela, llamó a "no malinterpretar" el comentario realizado por su jefa durante una conferencia este miércoles sobre política exterior y aseguró que Estados Unidos no considera que la eventual "insurgencia" en México tenga una connotación política.
"El término insurgencia no está siendo utilizado en el mismo sentido que con la insurgencia colombiana, no se trata de un levantamiento político dentro de la sociedad que está tratando de tomar el Estado", sostuvo Valenzuela en una charla en la Conferencia de las Américas que se inauguró hoy en Washington.
"Lo que nos preocupa es ver el desarrollo de fenómenos como los coches bomba que pueden afectar a personas inocentes y en ese sentido son actos de terrorismo(...) estamos hablando de una escalada de la violencia en una parte de las organizaciones civiles, pero no de una insurgencia en esa otra definición" política, insistió.
Durante su discurso anual sobre la política exterior de Estados Unidos, Clinton manifestó hoy su preocupación por la creciente "insurgencia" de los cárteles de drogas en México y consideró que ese país se asemeja cada vez más a la "Colombia de hace 20 años", en un problema que, alertó, también se está extendiendo a Centroamérica.
"Los cárteles de droga (mexicanos) están mostrando cada vez más índices de insurgencia... esto se parece cada vez más a cómo era Colombia hace 20 años, cuando los narcotraficantes controlaban algunas partes del país", dijo la jefa de la diplomacia estadounidense.
"Afrontamos una creciente amenaza por parte de una bien organizada red de narcotráfico que en algunos casos está haciendo causa común con lo que podríamos considerar insurgencia en México y Centroamérica", insistió.
Las reacciones desde México no se hicieron esperar.
El portavoz de Seguridad Nacional mexicano, Alejandro Poire, negó cualquier semejanza con Colombia, sosteniendo que entre el México actual y la Colombia de hace 20 años "hay diferencias muy significativas" y que su país "actuó a tiempo" contra el narcotráfico.
También el "zar antidrogas" de la administración de Barack Obama, Gil Kerlikowske, trató de matizar las declaraciones de Clinton y llamó a ser "muy cuidadosos" con el uso del término "insurgencia".
El hecho de que haya habido algunos ataques con coches bomba es algo que causa "preocupación", pero "eso no se traslada automáticamente a insurgencia", afirmó durante la misma conferencia de la CAF.
Al igual que hiciera también Clinton, quien dijo dar "notas altas" al gobierno de Felipe Calderón por su "valor y compromiso" en el "difícil desafío" de combatir el narcotráfico, Kerlikwoske destacó la "significativa" cooperación entre ambos países en su lucha contra los cárteles de drogas.
"El nivel de confianza, de compartir la información, la colaboracion es significativa", afirmó y resaltó los arrestos de los capos "La Barbie" y Beltrán Leiva, a quienes calificó de "objetivos de alto valor".
El experto en México Andrew Seele consideró en declaraciones a periodistas que probablemente Clinton "se excedió un poco en los términos" al hablar de "insurgencia" y comparar a México con Colombia.
"Desde luego hay acciones que parecen asemejarse a una insurgencia, mas los motivos son distintos y lo que vimos (de Valenzuela y Kerlikowske) fue un intento de matizar una declaración qeu fue más allá de la postura oficial", valoró el director del Instituto México del Centro Woodrow Wilson en Washington.
"No estamos hablando de narcoinsurgencia,estamos hablando de grupos de crimen organizado sumamente violentos que a veces usan armamentos y técnicas que parecen insurgencia, pero que tienen fines muy distinos", explicó.
En el caso de México "no hay fin político alguno excepto quitar del camino y amedrentar a algunos políticos, pero no el fin de una postura política, ideológica del crimen organizado (...) creo que no nos ayuda a entender el fenómeno confundir los términos", concluyó.



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