Paulina Vázquez y Yann Tiersen se llevan el Yáñez

Cultura •

La escritora es la primera mujer en ganar el certamen jalisciense.

Guadalajara • La música, ya se sabe, es fuente de inspiración. Y los resultados que se pueden obtener cuando se confía en ella pueden ser, simplemente, sorprendentes. Si alguien lo dude, que le pregunte a Paulina Vázquez: tras escuchar Tabarly, de Yann Tiersen, su cabeza comenzó un proceso creativo que culminó con la escritura de Bemoles de una fuga, su segundo libro y que tiene un futuro, por lo menos, prometedor: fue elegido como ganador del Premio Nacional de Cuento Agustín Yáñez, noticia que, dice la autora, le significó “un shock enorme. Jamás me imaginé que pudiera ganar, por lo que fue una gran sorpresa”.

La génesis del libro surgió, cuenta la escritora, de la música. Sin ser conocedora, explica que mientras escuchaba a Yann Tiersen comenzó a “imaginar escenas y se me ocurrió la idea de hacer cuentos basados en esta música. Toda la estructura de los relatos sigue, o intenta hacerlo, la estructura de la música”. En cuanto la temática, señala que los cuentos tienen como punto de unión la historia de una pareja que, de pronto, se ve sorprendida por la incursión de un tercero. “Son cuentos que se pueden leer por separado, pero que juntos cuentan una historia”, añade.

Al ser seleccionada por el jurado, Paulina Vázquez se convirtió en la primera mujer en ganar el Premio Agustín Yáñez. Lo sabe, y dice que no es algo que le preocupe particularmente. “No creo que se trate de una cuestión de género. Hay escrituras distintas entre mujeres”, concluye