Malos tiempos para celebrar el Bicentenario
Una atmósfera de violencia y guerra contra el crimen opaca la celebración
Tovar y de Teresa presentó por primera vez su libro El último brindis de don Porfirio.
León, Gto.-Para Rafael Tovar y de Teresa, los de ahora, son malos tiempos para celebrar el Bicentenario de la Independencia.
Una atmósfera de violencia y guerra contra el crimen organizado envuelve a la nación y “a menos de que fuéramos ciegos o incapaces mentales, no veríamos que ahora ese es el entorno en el que conmemoramos el Bicentenario. Es un mal momento para que sea el año de la celebración”, dijo el ex titular de la Comisión Nacional de los festejos del Bicentenario luego de la presentación de su más reciente libro, “El último brindis de Don Porfirio. 1910, los festejos del Centenario”.
Tovar y de Teresa agregó que este año hubiera sido más festivo y con mayor participación de la ciudadanía, “si la gente se sintiera contenta y con ánimos de celebrar”, como acaso ocurrió en 1910, durante los festejos del Centenario de la Independencia, tema central del contenido del libro publicado por editorial Taurus.
Antes de hablar de Don Porfirio y su objetivo de conmemorar el Centenario, Tovar y de Teresa precisó que su labor al frente de la Comisión Nacional del Bicentenario, fue preparar un programa que aglutinara a las instancias de gobierno, a la sociedad civil, universidades y artistas, y que lo que sucedió, con la llegada de José Manuel Villalpando y posteriormente, con Alonso Lujambio, “ya no me toca juzgarlo”.
Sobre el libro presentado como primicia en la ciudad de León, el autor destacó la investigación (curiosidad histórica, dijo), sobre la forma en qué se desarrolló el último año de gobierno de Porfirio Díaz, con especial énfasis en la organización de los festejos del Centenario de la Independencia.
“Quería conocer lo que Díaz buscaba en 1910 que pueden reunirse en tres objetivos fundamentales: la oportunidad para surcir las heridas del país hacia el exterior; la inauguración de muchas obras de infraestructura; y colocarse él mismo como el último eslabón de una cadena de figuras históricas” como Hidalgo o Juárez, comentó Tovar y de Teresa durante la presentación en la Biblioteca Central de Guanajuato.
El autor enfatizó en la “eficacia” de los festejos del Centenario, gracias a la colaboración que tuvo Díaz con la presencia de Federico Gamboa o Ignacio Mariscal, entre otros, quienes delinearon el programa y sobre todo, definieron la línea general de los festejos: las obras de infraestructura.
Entonces, Tovar y de Teresa precisó que en los primeros 10 años del siglo XX, Díaz logró la conclusión de 1 mil 419 obras en todo el país, entre las que destaca el ícono de los festejos patrios: la Columna de la Independencia, en Paseo de la Reforma.
“No fue la autocelebración de una aristocracia decrépita”, dijo Tovar y de Teresa para precisar que la verdadera obra del Centenario, fue la introducción de nuestro país en un desarrollo y un reconocimiento a nivel internacional, gracias a la figura de Porfirio Díaz.



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