Ofrecen el último ataque de Scorpions
La banda alemana se despidió en el Palacio de los Deportes ante poco más de 15 mil personas con una presentación que hizo honor al rock and roll y a la legendaria trayectoria de los músicos.
Cada uno de los integrantes del quinteto se lució con sus instrumentos. Fotos: Fotos: Edgar Negrete/ Clasos
Ciudad de México • Ya estaba anunciado que el tour Get your Sting and Blackout sería el último que realizaría la legendaria banda alemana creada en 1965, por lo que el martes Scorpions se despidió del público mexicano con una actuación llena de actitud y rock and roll, entre memorables canciones que quedarán en la historia de la música como “Wind of Change”.
Al rayar las 21:00 horas, el grupo se apareció en el escenario, que lució rodeado de color rojo pues en las múltiples pantallas se proyectaban rosas rojas que enmarcaban el estrado, en donde toda la energía estaba disponible para descargarse en un concierto dedicado a los antigüos, pero también a los nuevos fans que corearon sus temas.
“Sting in the Tail” fue uno de los primeros temas que la agrupación, encabezada por Klaus Meine, interpretó derrochando actitud rockera que hizo que Scorpions se mantuviera en el gusto del público por más de cuarenta años.
Los breves saludos no interrumpieron la actuación que sacudió el Palacio de los Deportes ante poco más de 15 mil asistentes que rockearon con temas como “The Zoo”, “Coast to Coast” o “Bad Boys Running Wild”, las cuales precedieron al éxito “Wind of Change”, que cambió el ritmo de la presentación al bajar la intensidad de las guitarras, pero no así de la característica voz acompañada de los silbidos del vocalista, que fueron aplaudidos multitudinariamente mientras un gran coro se armaba en el Domo de Cobre.
Cual zoológico en plena ciudad, los rugidos de la guitarra y los aullidos del bajo, así como los estruendosos pasos de la batería de los escorpiones se dejaron oír por casi dos horas en un concierto, donde el público lució organizado en filas que no se rompieron sino luego de casi dos horas de hard rock.
“¿Se están sintiendo bien, México?”, preguntó Meine, quien se unió a sus compañeros con quienes hizo una línea de instrumentos que bailaron por un rato, antes de que una bandera mexicana apareciera en el escenario levantada en hombros por los integrantes, que luego colocaron la insignia en el centro del estrado donde permaneció durante toda la presentación.
Jugando con la intensidad de su música, los ensordecedores acordes cambiaban por una guitarra acústica para regresar a lo eléctrico, que hacía coro con las voces y las palmas de los asistentes, quienes veneraron al rock con temas como “Raised on Rock”, presentado por Klaus, luego de “Holiday” y el éxito “Tease me, Please me”, que logró una gran ovación.
El momento de los solos llegó y el baterista Kottak no pudo sino lucir su talento frente a la batería e interactuó con el público, que se dividió para responder sus peticiones que concluyeron cuando el músico dijo “¡Viva México, cabrones!”, y se puso de pie en su instrumento y dando la espalda lució un playera que rezaba “Rock and roll forever”, la cual retiró para dejar al descubierto la misma leyenda tatuada en su piel, que marcaba la conclusión de la carrera de esta agrupación que ha dejado detrás decenas de discos.
Luego de un receso, en donde el sonido de los pies contra el piso y los chiflidos reclamaron su presencia, Scorpions regresó al escenario que los había despedido previamente con una gran ovación, la cual se repetiría al final de la presentación que se cerró luego de temas clásicos, como “Still Loving you”, “No one Like You” y Rock you Like a Hurricane”, que confirmaron la presencia que esta banda tiene en la música y en los fas mexicanos que crearon un mar negro, que hizo memorable este último “ataque” de los Scorpions en México.
El recorrido
Get your Sting and Blackout recorrerá varios países latinoamericanos para luego cerrar la gira en Europa.
Sting in the Tail fue el último disco de este quinteto.
Lonesome crow fue el primer disco de esta agrupación y fue lanzado en 1972.
Además del vocalista Klaus Meine, Matthias Jabs, Rudolf Schenker, Pawel Maciwoda y James Kottak forman la alineación actual de la banda.












