Se puede rescatar a México con educación
Fernando de la Mora, ofreció concierto el pasado viernes por la noche, en la explanada de la Presidencia Municipal de San Pedro de las Colonias.
El tenor mexicano Fernando de la Mora aseguró que con cultura se puede rescatar a México.
San Pedro de las Colonias, Coahuila.-La portentosa, pero a la vez dulce voz de Fernando de la Mora, cautivó a las tres mil personas que disfrutaron el concierto que el tenor mexicano ofreció el pasado viernes por la noche, en la explanada de la Presidencia Municipal de San Pedro de las Colonias, Coahuila.
Desde las seis de la tarde comenzó a llegar la gente que buscaba ocupar las primeras filas, pues querían presenciar desde el punto más cercano posible el espectáculo de tal magnitud que por primera vez se presentaba en San Pedro y en forma gratuita para la población, gracias a la disposición del Gobierno del Estado y de la Presidencia Municipal.
En entrevista, el tenor mexicano Fernando de la Mora aseguró que con educación y cultura se puede rescatar a México de la delincuencia y de situaciones como la crisis y los malos gobernantes.
Me siento orgulloso de ser mexicano. Estoy agradecido porque me tocó vivir cuando México era el portavoz del sueño bolivariano, era el gigante de Latinoamérica, pero lamentablemente es el portavoz de la delincuencia. Ya no importa Teotihuacán, Chichen Itzá, Diego Rivera, Jorge Negrete, Agustín Lara, Octavio Paz o Jaime Sabines o la Miss Universo. Lo que habla es la inseguridad que se vive en el país. Nosotros tenemos canciones que son verdaderas poesías, como “Sorpresa”, de Gonzalo Curiel, y cada vez que leo a Jaime Sabines o un libro de Octavio Paz, o cuando veo un cuadro de Siqueiros, una pintura de Tamayo; hablar de Francisco Toledo, hablar de Chávez Merao, de grandes artistas, eso es para mí México.
-¿Se siente orgulloso de ser mexicano?
-Yo doy gracias a Dios por ser mexicano y no estoy dispuesto a abandonar mi país y dejárselo a los rufianes. Es necesario que nos encarguemos de la niñez. Nos vamos a hacer viejitos en un abrir y cerrar de ojos y tenemos que encargarnos de darles educación y cultura a nuestros niños.
-¿Qué espera de la gente que acude a sus conciertos?
-Espero que se emocionen, porque esa es la expresión más grande del ser humano: gozarse. Quiero transportarlos por un paisaje musical de México que tiene una profundidad poética, la música más maravillosa de todos los tiempos en nuestro país, que levanta el ánimo, que te hace agradecerle a Dios por esta tierra que te ha dado, a pesar de todos los males que están lacerando a nuestro territorio.
-¿Cuál es el papel más complicado que ha interpretado?
-El papel más complicado es el de ser padre de familia. Gracias a Dios soy padre de cuatro hijos maravillosos, de los cuales me he perdido fechas importantes, como cumpleaños, graduaciones, la pérdida de un diente. Me he perdido momentos mágicos, no he podido estar en la muerte de seres muy queridos, por eso digo que es el papel más difícil. Y en la cuestión artística son muchos, puesto que la ópera es la expresión artística más compleja que tiene el ser humano.
-La voz de un tenor ¿nace o se hace?
-Las dos cosas van de la mano. Yo creo que una cosa es el don que Dios te da, en este caso la voz, es el instrumento que te da para que cantes, pero otra cosa es el talento. Qué tanto te esfuerces con el don que Dios te dio. Las personas talentosas pueden hacer grandes maravillas con un don pequeño.
-Por lo general, la gente escucha muy poco música de ópera, y las casas disqueras no quieren apostarle a este tipo de música.
-Pienso que se le subestima al público pensando que sólo va a escuchar lo que la radio pone, cuando nuestro cerebro tiene capacidad de almacenar millones de aspectos informativos. La ópera, el bell canto, es para todos. Es intelectual porque el ser humano abre sus oídos y se deja sublimar por el arte que emana de esas canciones. Qué cosa tan bonita es escuchar algo que no entiendo pero que me gusta. ¡Que viva la buena música! ¡Defiéndanla! El único que va a preservar la música mexicana es el mexicano.









