Busca GDF demoler edificios dañados desde 1985

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La situación no es tan fácil, ya que los trámites son engorrosos y su expropiación costosa, por lo que trabaja en una norma para acelerar el proceso.

México • A través de una figura jurídica, el Gobierno del Distrito Federal busca la demolición de más de cien predios abandonados desde el terremoto de 1985, los cuales representan un peligro, pues podrían caer en caso de un sismo.

Sin embargo, los inmuebles, que en su mayoría están en ruinas, no se pueden echar abajo porque los trámites son muy tardados. Por ello, la Consejería Jurídica del Gobierno del Distrito Federal trabaja en una norma para poder acelerar el proceso.

Uno de los edificios más emblemáticos es el que se ubica en Arcos de Belén número 2, colonia Doctores, delegación Cuauhtémoc, el cual está a nombre de Sebastián Nogueira Mora y copropietarios.

A pesar del abandono del lugar y del riesgo que representa para los transeúntes y automovilistas, las autoridades capitalinas no pueden hacer nada, porque el propietario tiene muchas deudas y el edificio está como garantía de éstas.

Además, el Gobierno del Distrito Federal lo tiene en proceso de remate por un adeudo de predial por 2 millones 205 mil 518 pesos. Por ello, se deberá esperar a que la Secretaría de Finanzas concluya el proceso legal y después se entrevistarán con los acreedores para ver qué se hará con el inmueble.

Al respecto, Leticia Bonifaz, consejera Jurídica y de Servicios Legales del Gobierno del DF, dijo que así como estos dos inmuebles, muchos más están en la misma situación y en el Centro Histórico gran cantidad de ellos están catalogados por el INAH, por lo tanto no se pueden demoler, pese al riesgo en el que se encuentran.

En tanto, José Luis Hernández Dehesa, coordinador del Atlas de Riesgo de la Ciudad de México, dijo que en muchas ocasiones es preferible desconocer si los inmuebles están catalogados por el INAH como monumentos históricos, o por el INBA, como artísticos, para evitar procesos “muy engorrosos”.

Agregó que para ello se requiere de un decreto, el cual debe tener todos los antecedentes, el desarrollo y las consecuencias de ejercer un acto jurídico de este tipo.

Por lo que consideró que en este caso lo que conviene son los acuerdos con los propietarios para que ellos tomen conciencia de que son dueños de un edificio en riesgo para que lo rehabiliten.

En un principio, se pensó que lo más viable era la expropiación de los inmuebles, pero podría ser muy costoso para el Gobierno del Distrito Federal. Por ello, las autoridades están buscando ahora que sean los propios dueños de los inmuebles, quienes se hagan cargo de la demolición.

Actualmente, la ley señala que en ese tipo de inmuebles en riesgo se debe colocar un aviso al propietario en el que se le informe la situación de su predio. Sin embargo, los edificios están abandonados desde hace más de 25 años, por lo que en la mayoría de las ocasiones los propietarios no se enteran de la situación.

Un ejemplo de esta problemática es el edificio ubicado en Belisario Domínguez 63, en el Centro Histórico, del que se desplomó el segundo piso cuando un grupo de personas intentó apuntalarlo.

Los departamentos ya estaban catalogados por las autoridades capitalinas como de alto riesgo, pero fueron ocupados por personas de la calle sin saber el peligro que representa, pues pudieron resultar heridos tras el derrumbe del lugar en abril pasado.