Pide Israel Cavazos rescatar la historia de NL
El cronista emérito de Monterrey inauguró anoche las dos muestras que el Museo de Historia dedica al Bicentenario: Nuevo León, insurgente y revolucionario y Sarapes nacionalistas.
El especialista expuso la necesidad de retomar aspectos del pasado nuevoleonés
Monterrey, NL • En pleno Bicentenario, a 14 días de conmemorar la edición 200 del Grito de Independencia, el cronista honorario de Monterrey, Israel Cavazos Garza, lanzó un llamado de rescate a personajes y sucesos históricos que sucedieron en Nuevo León, pero que son ignorados por la mayoría.
Invitado a inaugurar la exposición Nuevo León, insurgente y tevolucionario, Cavazos también dictó la charla “Nuevo León en la Independencia”, la cual ocasionó que el auditorio del Museo de Historia Mexicana estuviera repleto.
Su charla no fue un simple recetario anecdótico, sino que se encargó de poner la lupa en diferentes personajes que esta tierra dio a la causa insurgente, aunque también hizo el llamado para su rescate del olvido.
Las peticiones fueron encabezadas pidiendo por el rescate histórico de Juan Ignacio Ramón, nacido en Lampazos (Nuevo León), adherido a la causa insurgente gracias a Mariana Jiménez, y que fuera capturado junto a Miguel Hidalgo en “Las norias de Baján”. Fue fusilado, de igual forma, junto al Padre de la Patria.
“Si alguien le pregunta a un chico por Juan Ignacio Ramón, lo que responde inmediatamente es ‘¿esquina con cuál?’. Todos conocen la calle pero no al personaje, por lo que pediría a maestros y cronistas de Lampazos que ayuden a difundirlo”, señaló Cavazos Garza.
Su segundo llamado de atención fue para el rescate del edificio en donde estuviera el restaurante Louisiana, pues “muy pocos saben que ahí se hospedó Mariano Jiménez durante algunos meses”.
Cerrado desde hace algunas semanas, Cavazos señaló que “detrás de su actual fachada, se esconde la cara de la antigua casona”. Mariano Jiménez fue compañero de Miguel Hidalgo durante el levantamiento en armas, y ya para finales de enero del 1811 ingresó a Monterrey “con fiesta y regocijo” de los habitantes regiomontanos.
Y la última, pero más directa petición, fue para el rescate de la Plaza Hidalgo, antes llamada Plaza de la Carne. Incluso, la solicitud fue directamente hacia los directivos del Museo de Historia Mexicana, a quienes recordó que en ese sitio “se fusilaron a 11 insurgentes en 1813, la mayoría ex seminaristas de Monterrey”.
“Ojalá pudieran sacar algún dinero, no sé de donde, para que se colocara una pequeña placa o algo que indique que ahí fueron a 11 insurgentes de la tropa de José y Martín Herrera”, solicitó el historiador.
“Mentiras históricas”
La charla también sirvió para desmentir algunos dichos propios de los regiomontanos y de los norestenses sobre ciertas cuestiones. Primero, Cavazos explicó al público el por qué de la popularidad del cabrito en la región, muy distante a los antecedentes de los judíos que se ha mencionado.
“Venían los enviados a poblar las tierras con más de 40 mil ovejas para pastar en lo que antes fue una tierra verde, entonces pues es lo que se comía.
“Es una mentira que el gusto sea por que éramos judíos”, aseveró.
Ya la noche no estaba para menos. Antes de inaugurar también la exposición Sarapes nacionalistas, Cavazos Garza devolvió –en la medida de las posibilidades– a la ciudad el carácter de capital del sarape en el norte de México.
“Es una gran mentira que los sarapes sean de Saltillo pues las mujeres los hilaban y tejían aquí, pero los llevaban a la feria de Saltillo (a comienzos de 1800) a vender, entonces por eso se quedó esta idea”, aclaró.
¿Cómo llegó la noticia de la revuelta?
La noticia del alzamiento armado por parte de Miguel Hidalgo y los indígenas de Guanajuato llegó con relativa tardanza a Monterrey. Con un trayecto de un mes desde la Ciudad de México, la noticia del inicio de la Independencia llegó de la mejor forma: a través de la tradición oral.
Según explicó el cronista emérito de la ciudad, el mensaje se conoció a través de los vendedores que llegaban desde Guanajuato a la feria de Saltillo. Ya sea en forma de chisme, o “de un corrido ensalzando al Padre Hidalgo”, la noticia corrió como pólvora entre los regios.
“Además hubo el convencimiento de Mariano Jiménez a Juan Ignacio Ramón mediante unas cartas que aún se encuentran en el Archivo. Y estas cartas convencieron al gobernador Manuel de Santamaría; entonces Nuevo León dio a la insurgencia al funcionario de más alto rango en toda Nueva España”, explicó.



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