Organizaciones civiles, en desacuerdo con reducción de las penas en Guanajuato

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Lamentaron que se trate de hacer aparecer como normal que una madre pueda matar a su hijo recién nacido y que ello no sea considerado un delito grave, todo bajo un supuesto derecho de libertad de las mujeres, como sostienen feministas.


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• Organizaciones de la sociedad civil advirtieron que la reducción de las penas al delito de homicidio en razón de parentesco en Guanajuato, abre la puerta para que las madres puedan asesinar a sus hijos recién nacidos y alcancen libertad bajo fianza, como si se tratara de una falta menor y restándole toda la importancia a la vida, en especial de los indefensos.

Lamentaron que al amparo del caso Guanajuato, en donde el gobierno del Estado promovió reducción de penas al delito de homicidio en razón de parentesco por presión de grupos feministas radicales, se trate de hacer aparecer como normal que una madre pueda matar a su hijo recién nacido y que ello no sea considerado un delito grave, todo bajo un supuesto derecho de libertad de las mujeres, como sostienen feministas.

Los grupos de la sociedad civil, entre ellos el Instituto en Formación de Valores de Durango; el Centro de Estudios y Formación Integral de la Mujer CEFIM-Cancún; Protege la Vida y Abrazamos la Vida de Quintana Roo; el Movimiento Ciudadano por la Vida de Baja California Sur; la Red Pro-Yucatán, Código Mujer de Morelos; SeMujer-Centro de Estudios y Reflexión de Veracruz; el Foro Transformador de Querétaro; Red familia Durango y Oaxaca, IRMA de Querétaro y Código Mujer de Morelos, dijeron que es grave lo ocurrido en Guanajuato, en donde de acuerdo al Procurador de Justicia de Guanajuato, Carlos Zamarripa, en los casos de las seis mujeres encarceladas por el delito de homicidio en razón de parentesco, los peritajes médicos y criminalísticos demostraron que la gestación del bebé llegó a término, entre las 38 y 40 semanas con una talla de 48 a 54 centímetros, con un peso de 2 kilos 600 gramos -el de menor peso- y de 3 kilos 600 gramos.

Es decir, en todos los casos el bebé nació, vivió y la madre no permitió que continuara vivo, por lo que desde un inicio fueron tipificados como “homicidio en razón de parentesco” no como delito de aborto como han dicho algunas agrupaciones.

Y es que una cosa es el aborto, el cual la ley lo permite en ciertas circunstancias como el aborto espontáneo, el caso de violación, cuando corre peligro de vida de la madre y por malformación congénita del bebé, principalmente y otra, el asesinato de un bebé recién nacido.

Incluso la misión que estuvo en Guanajuato del Alto Comisionado de los Derechos Humanos determinó que aquella entidad no había mujeres presas por el delito de aborto y sí, en cambio por el delito de homicidio en razón de parentesco. En los seis casos revisados por la ONU, las mujeres dieron a luz y los bebes nacieron vivos y “hubo una acción de parte de las mujeres que produjeron homicidio”.

Las organizaciones de la sociedad civil citaron al procurador quien dijo que de acuerdo con los expedientes que datan del año 2000, en uno de los casos, el bebé murió asfixiado, tenía una serie de lesiones en su cara, tiene roto el tabique nasal, tiene perforado el maxilar de la presión que se ejerció para que dejara de llorar, de lo cual la procuraduría tenía evidencia fotográfica y criminalística de ello.

Todo ello, estuvo demostrado con peritajes del médico forense que practicó la necropsia, el histopatólogo que analiza los tejidos, del genetista, que tiene los perfiles genéticos y de una serie de expertos forenses que integran los peritajes de acuerdo a las circunstancias de cada uno de los casos.

Las Organizaciones de la Sociedad Civil recordaron que en todo el país no está penado el aborto espontáneo o imprudencial, pues así lo definen los Códigos Penales locales y el Código Penal Federal.

Sin embargo, hubo un boom mediático al afirmarse que se estaba criminalizando a las mujeres que abortaban en el estado de Guanajuato, y aunque en un principio se hablaba de 300 mujeres, bajó a 160 y finalmente sólo se pudieron documentar seis casos, que resultaron homicidio en razón de parentesco, es decir madres que matan a sus hijos por causas imputables a la madre.

Ante ello, externaron su preocupación porque por presiones de grupos se cambian leyes y ahora para los casos en donde la madre prive de la vida a un hijo dentro de las primeras 24 horas de nacido, se impondrá una pena de tres a ocho años, lo cual es lamentable pues en términos llanos se les permitirá que asesinen a su hijo recién nacido.