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Macario Jiménez: “La moda está de moda”

Dominical •

Ha diseñado el guardarropa de Marta Sahagún y Margarita Zavala, así como el vestido de novia de Angélica Rivera; hallar un "atavío con alma", su meta.

• Define su estilo como “un nuevo minimal, aunque con un poco de prudencia, pues todo tiene un límite”. Quizá por esa precaución, su tendencia a la elegancia y porque se ha convertido en un referente de la moda en México. Marta Sahagún y Margarita Zavala lo han elegido para confeccionarles sus modelos.

Es un apasionado de su trabajo, que lee cada mes las más importantes revistas de moda, diseño y arquitectura en cuatro idiomas, desde la primera hasta la última página. En 2001 fue nombrado el mejor diseñador por Tactel. Sus colecciones han sido exhibidas al lado de diseñadores tan celebrados como Donna Karan, Ángel Sánchez, Carolina Herrera, Dolce & Gabbana y David Antonio. Su búsqueda es encontrar “un atavío con alma”.

Políticamente incorrecto, ha declarado sin empacho que hay demasiados desfiles, pero pocos diseñadores y que la alta costura ha muerto. Aquí, revela la importancia del dinero y el poder adquisitivo para el desarrollo de una industria de moda, y nos ofrece su retrato artístico de cuerpo completo.

¿EL DINERO ES LA PRINCIPAL VARIABLE EN LA INDUSTRIA DE LA MODA DE UN PAÍS?

Una de las maneras en que abrieron sus fronteras financieras países como Colombia, Brasil y España, fue a través de la moda. Todo el florecimiento de moda que tuvo España, por ejemplo, en las décadas del noventa y el 2000, se inició cuando en 1988 el gobierno empezó a patrocinar a las top models para que se presentaran en los desfiles de los diseñadores españoles. Era el momento del boom de las top models, cuando apenas empezaba gente como Claudia Schiffer, Heidi Klum o Valeria Mazza, y cuando no importaba qué colección se estaba presentando, sino quién se ponía tu ropa en la pasarela. Eso hizo que se publicara en todas partes a los diseñadores y que se creara una conciencia de la nueva moda española.

Después lo hizo Brasil, con sus top models como Giselle Bundchen y la gente se volvió a ver a Brasil como otro centro de moda. Y luego vino Colombia, que estaba tan lejos de Estados Unidos que la gente, a pesar de tener mucho dinero, no iba a comprar allá, y eso al final los ayudó a crear una industria que hoy está muy en boga.

AMBAS COSAS: LEJANÍA DE ESTADOS UNIDOS Y RIQUEZA...

Así es. En un momento dado había mucho dinero en circulación en Colombia. Mal habido o bien habido, como fuera, pero ahí estaba el dinero, y lo primero que hace la gente cuando tiene mucho dinero es comprarse ropa de marca. Eso hace que se multipliquen los diseñadores. Si éstos presentan productos de clase mundial, la gente comienza a comprarlos sin hacer ya diferencias con las marcas extranjeras, y todo eso hace que se genere una industria. De pronto, hay todo un florecimiento. Es algo que también le pasó a Argentina, y espero que pronto nos pase a nosotros.

¿ESTAMOS AÚN LEJOS DE ELLO?

Más bien estamos cerca. Yo con mi marca tengo 18 años, y he visto cómo ha cambiado nuestro mercado de moda: ya la gente busca moda mexicana, hay interés generalizado en ella. Estamos en un buen camino, está habiendo más moda como un punto de referencia para posicionar al país, algo que se veía en sectores como turismo y arte, pero no necesariamente moda. Es un buen punto de partida, aunque todavía faltan cosas. Falta que los mismos productores de moda mexicana crean en la moda mexicana.

AUNQUE TAMBIÉN HAS DICHO QUE HAY DEMASIADOS DESFILES Y POCOS DISEÑADORES BUENOS.

Es normal, en este momento hay muchos diseñadores a quienes lo que más les importa es tener un desfile. Lo que no saben es que resulta más importante tener una empresa que se pueda proyectar hacia adelante. Si no, pasa lo que a muchos diseñadores, que duran cinco o seis años y se van. La moda está de moda, sí, y todas las niñas quieren ser modelos y quieren estar metidas en este mundo de glamour, pero también es una chamba: no vas a salir en las revistas si no hay un trabajo detrás. Creo que hay muchos diseñadores en la actualidad a quienes lo único que les importa es ser famosos, no el producto que ofrecen. Y como no les importa el producto, que cuesta muchísimo trabajo hacer, pues al final lo abandonan.

VOLVIENDO AL FENÓMENO ECONÓMICO, MÉXICO CON RESPECTO A SUDAMÉRICA, SÍ ESTÁ MUY CERCA DE ESTADOS UNIDOS. ¿ESO CÓMO AFECTA A NUESTRA INDUSTRIA DE MODA?

Nos afecta, sí, y por eso hay que hacer cosas creativas. Aquí mucha gente va a Estados Unidos a comprar ropa, por eso lo que debemos de ofrecer, para competir, es exclusividad. Te lo traduzco a como yo lo hago: diseñé grupos de seis a nueve vestidos, que se pueden combinar cualquier parte de arriba con la de abajo, para hacer un nuevo modelo. De esta manera las clientas no tienen que escoger forzosamente entre un vestido y otro, sino que pueden hacer su combinación. Y después cada grupo tienes de tres a cuatro colores, así que puedes escoger un vestido, con un escote, con un color que a ti te guste, y que sea largo o corto. Eso nos da en cada grupo una variación de hasta de 300 diferentes combinaciones, así que la gente sabe que no va a vestir un modelo que pueda ponerse otra persona. Eso nos abrió un mercado muy amplio, porque le estamos ofreciendo a la gente un vestido nuevo sobre algo que ya está. Se los entregamos en 15 días y a su medida. Es más trabajo, porque tienes que tener un taller más grande, pero para el consumidor son muchas ventajas.

¿EL PODER ADQUISITIVO EN MÉXICO DA PARA SOSTENER TODA UNA INDUSTRIA DE LA MODA?

¿Crees que no tenemos riqueza en México? Así te lo pongo: si no tuviéramos ricos, no tendríamos la avenida Masaryk. Y en general, hoy hay más poder de compra que en otros años. Hoy mucha más gente tiene dinero para comprarse ropa. Te lo digo porque esta industria es un termómetro muy certero de lo que pasa con el poder de compra de la gente. ¿Y qué haces cuando te está yendo bien? Lo primero que la gente hace es comprarse una pantalla, eso está muy estudiado… y lo siguiente es mostrarle a los demás que te está yendo bien, y la manera de hacerlo es con una marca. Estamos viviendo en México ese fenómeno de que mucha gente está ganando bien y puede comprar moda.

COMO ERES UNA FIGURA PÚBLICA DEL MÉXICO CONTEMPORÁNEO, EL HECHO DE HABER SALIDO EN LA PORTADA DE UNA REVISTA CON TU ESPOSO ES UN MANIFIESTO, UNA POSTURA ANTE LA SOCIEDAD.

Lo hice así nada más, porque es perfectamente normal. Debo confesar que al principio pensé que era como si se metieran en mi vida personal, luego pensé que si eso le iba a servir a alguien más, había que hacerlo. Es impresionante que la Ciudad de México sea vanguardia en cuanto al matrimonio homosexual. Yo ni siquiera diría que aparecimos en esa revista como una pareja "anormal", sino como algo más bien "cotidiano". Revisamos mucho el texto para que en ningún momento se sintiera que estábamos haciendo algo "anormal", sino algo que está pasando en la vida de todos los días.

TODO PASA DE MODA Y TODO CAMBIA VERTIGINOSAMENTE, ¿NO ES ESO TAMBIÉN UNA DICTADURA? ¿NO ES ALGO QUE NOS DESHUMANIZA?

Imagínate cómo está la moda, que antes existían las dos temporadas más importantes, primavera-verano y otoño-invierno, pero ahora existe una tercera, resort, y una cuarta, pre-fall. Es totalmente ilógico: vas a una tienda en pleno junio, y ya tienen los avances de otoño-invierno. ¿Cómo es posible que estés en junio y te vayas a comprar lo que no necesitas? Son necesidades creadas. En ese sentido, la moda sí te puede deshumanizar. Pero también te puede acercar a tu parte humana si la tomas como yo: que lo que traigas puesto sea tu escudo para salir adelante, para sentirte mejor contigo mismo. Yo medito todos los días y me interesa mucho ver la parte interna, cómo estoy en ese terreno, y tratar de sacar esa parte interna en la faceta externa. Si no, vería que la moda es demasiado banal y no me dedicaría a ella.

MÉXICO ES UNO DE LOS PAÍSES CON MAYOR DESIGUALDAD EN EL MUNDO. Y APARTE, ESTAMOS VIVIENDO EN UN MOMENTO DE EXTREMA VIOLENCIA. ¿QUÉ TIENE LA MODA PARA OFRECER A ESTA NACIÓN TAN DOLORIDA?

La ventana para que el mundo se vuelva a vernos. Eso que te dije al inicio: esa parte de decirle al mundo no somos nada más violencia. Es lo que le pasó a Colombia, que a través de la moda y el turismo reivindicó su imagen, y ahora mismo Cartagena se está convirtiendo en uno de los puntos de reunión del jet-set de todo el mundo. Es esa ventana y ese orgullo de ser mexicanos y decirle al mundo aquí pasan muchas cosas importantes y constructivas que vale la pena conocer.

EN EUROPA SE ESTÁ VIVIENDO UNA CRISIS SIN PRECEDENTE, Y NO SABEMOS HASTA DÓNDE VA A LLEGAR, Y ES EL CENTRO DE LA MODA. ¿QUÉ VA A CAMBIAR CON ELLO?

Lo primero que ya cambió es que Europa ya no es el centro de la moda. Hay un movimiento muy fuerte en Asia y en Estados Unidos, que está rebasando a Europa. Simplemente hay que pensar que el diseñador de Louis Vuitton es estadunidense. Una vez más, el poder adquisitivo es lo que hace que crezcan las industrias nacionales, y en Asia y Estados Unidos hay ese poder adquisitivo, mismo que en Europa está mermando. ¿Qué es lo que posibilitó la moda en España? El auge económico. Bueno, pues ahora estamos en un movimiento contrario. ¿Y qué van a hacer los diseñadores españoles? ¿Van a venir a exhibir sus colecciones a países como México, donde sí hay crecimiento económico? Es posible. Simplemente hay que ver este dato: México es el país del mundo en donde se generan más ventas para la cadena Zara.

En el momento en que la gente no ve gastar, no gasta. En el momento en que la gente ve gastar, gasta. Es como un contagio que nos conviene a los diseñadores. Creo que viene un buen momento para México, y espero que nuestro “ciclo colombiano” sea más corto…

SIETE IDEAS QUE DEFINEN A MACARIO

1. La alta costura ha muerto

Pensemos que hacer un vestido de alta costura te lleva de tres a cinco semanas de labor continua. Es carísimo de producir, y que alguien quiera pagar algo así, es muy difícil. Entonces, lo que vemos es el siguiente paso hacia abajo: el pret-a-porter caro. Vas a tiendas en Estados Unidos y Europa y ves vestidos en las tiendas que cuestan 15 mil dólares, y no están hechos a tu medida. Pero no cuestan los 40 mil dólares de un couture. Es por eso que está muriendo la alta moda.

2. La palabra “aire” define mi estilo

No me gusta que la ropa pese. Esa sensación de ligereza, de que te sientes a gusto con lo que traes puesto, es lo que aporta a la feminidad. Esto se aplica incluso a las colecciones de otoño-invierno, pues hay una tendencia a que las telas sean cada vez menos pesadas. Además, la gente durante el invierno no pasa mucho tiempo en la calle: llevan abrigo para transportarse y al llegar a los lugares, en donde hay calefacción se quedan con ropa ligera y muy atractiva.

3. Lo que te pones te sirve como escudo

Si tú fueras a pedir trabajo a un bufete de abogados, ¿cómo te vas a vestir? Con tu mejor ropa, porque quieres dar la impresión de confiabilidad. Pero si vas de fin de semana a Acapulco, vas con lo más cómodo, con unas bermudas, porque si no vas a contrastar y crear ese sentido de desconfianza. En el momento en que te pones algo encima, cambia tu manera de presentarte ante los demás. El ejemplo perfecto son los tacones: ¿cómo cambia una mujer con tacones y sin ellos? Es lo mismo que quiero que haga la vestimenta.

4. Yo hago ropa para presumir

No hago ropa para ponerse todos los días, sino para presumir. Es para esos momentos importantes, cuando quieres deslumbrar. El 80 por ciento de que una persona se vea bien consiste en que se sienta bien. No es esconder la personalidad, sino resaltarla, resaltar lo positivo.

5. En las celebridades busco la parte que no es celebridad

Lo que encuentro en ellas es la parte que no es celebridad. "Yo te voy a dar a ti lo mismo que le doy a todas las personas: voy a investigar cómo te vas a sentir y ver mejor". Eso lo agradecen. En el momento en que no le estás lamiendo los huevos a alguien, se genera una relación más verdadera. No te voy a vestir porque seas una celebridad, sino que lo voy a hacer con el mismo gusto con el que hago siempre mi trabajo.

6. No intento hacer "moda política"

Ha vestido a dos primeras damas (Martha Sahagún, Margarita Zavala) y a la esposa del presidente electo, Angélica Rivera, que a partir de diciembre será también primera dama. Le pregunto si se está especializando en primeras damas. “Para nada, no intento hacer ‘moda política’, si le quieres llamar de esa manera: a cada una le he tratado de hacer, dentro de mi estilo, algo que pueda usar en los momentos más importantes”.

7. Sexy pero no vulgar; elegante pero no aburrida

Hay que enseñar donde no se vea nada de más. Los escotes, por ejemplo, deben ser sugeridos: que quieras ver más, pero no lo veas. En cuanto a la elegancia, el glamour no tiene que ser ostentoso. Yo creo en la complejidad de la moda, pero lo que se haga se tiene que ver muy suave, muy sutil. Si lo trasladas a la danza, es como cuando un bailarín hace un split tras otro, y lo hace ver como muy fácil, pero si sabes de eso, te das cuenta que cada uno de esos movimientos le llevó años de trabajo.

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Macario Jiménez estudió diseño en la escuela Marangoni, en Milán. Después de trabajar para el diseñador italiano Gianni Lo Giudice, lanzó su propia marca en 1994. Su trabajo se ha presentado en diversas pasarelas del mundo.

Pret-à-porter es la ropa no hecha a la medida, “lista para usarse”, que se compra en las tiendas; en inglés se le llama ready-to-wear.
Couture, es la ropa de diseñador; se le llama también alta moda o alta costura y son piezas de autor hechas para una persona (generalmente una celebridad) específica, con sus medidas propias y destacando su personalidad.