Impone récord Jenny Rivera, cantó más de cuatro horas
La diva de la banda refrendó que es de las consentidas de los tapatíos, al congregar a más de nueve mil personas en el auditorio Telmex.
Jenny Rivera de visita en Guadalajara se dijo "perra, perrísima". Foto: Milenio
Guadalajara • La diva de la banda, Jenny Rivera implantó un nuevo récord al cantar más de cuatro horas en el auditorio Telmex y superar la marca que impuso el divo de Juárez, Juan Gabriel.
De nuevo logró éxito en la taquilla, Jenny refrendó que es de las consentidas de los tapatíos, al congregar a más de nueve mil personas en el recinto.
Hace un año, Jenny formó parte del elenco de Jalisco en Vivo, fue la encargada de cerrar el maratónico concierto, a pesar de la lluvia y el frío, más de 20 mil personas esperaron para verla. En el palenque de las fiestas de octubre 2010 abarrotó los dos días que se presentó, el pasado mes de febrero compartió el escenario con Joan Sebastian. Ambos lograron reunir a casi 15 espectadores en la plaza de toros Nuevo Progreso.
Durante su actuación en el Telmex, Jenny entregó un ramillete de canciones acompañada de su banda Divina y Mariachi, las cuales fueron coreadas por el público, en su mayoría mujeres con heridas en el corazón que ahogaron sus penas consumiendo litros de alcohol y cerveza.
La artista se ganó cada uno de los aplausos por interpretar con sentimiento las canciones populares, logró risas con sus divertidos comentarios, se tomó tiempo hasta para pintarse la boca y ponerse polvo en la cara ¡Estoy fea pero me creo guapa! También jugó con el camarógrafo y las imágenes que se proyectaron en las pantallas. Se mostró coqueta, se tocó el busto y hasta hizo una señal.
En varias ocasiones se acercó a una mesa decorada con flores, ella misma se sirvió y brindó con el público, primero utilizó una copa, siguió con tragos a la botella y hasta pidió que le dieran una cerveza en un vaso ¡Dejen que tomen, entre más borrachos más guapas nos ven!
Jenny salió al escenario luciendo un overol verde militar con beige, de inmediato la concurrencia la recibió con aplausos. Ella comenzó a cantar "El sinaloense", "Mi gusto es" y "Parrandera, rebelde y atrevida".
La artista agradeció la presencia de sus seguidores y prometió hacer lo posible para que todos se divirtieran y valiera la pena el pago de su boleto.
Sobre el incidente en el que agredió a una mujer que le arrojó una cerveza comentó: "Cada uno de ustedes se merece una explicación porque son mi público y están aquí presentes y porque los sé respetar. Tengo la virtud de ser muy valiente y el defecto según los medios de no dejarme. Se me hace difícil, porque los 25 años que tengo, bueno los 42 que parecen 32. Tengo una vida defendiéndome sola y se me ha hecho difícil voltear la otra mejilla cuando alguien me ofende y agrede".
Afirmó que una persona que la agrede y tira algo no es su fanático "no se hacer otra cosa más que defenderme, bien o mal. Voy a tratar de cambiar. Gracias por apoyarme, aceptarme como soy".
De inmediato se escuchó una ovación y ella contestó "todo lo que han dicho los medios con ese grito ya no vale nada. Quiero ver que a uno de ellos lo estén madreando, se deje y no hagan nada".
Una admiradora le entregó una pulsera y Jenny correspondió regalándole la que tenía puesta. En lugar de botes de cerveza, en esta ocasión le lanzaron seis prendas de brasier de diversas medidas y colores. Invitó a subir al escenario a la mujer que lanzó el primer brasier en color rosa y sin pena mostró sus senos ante todo el auditorio.
Jenny agradeció la presencia del ex vocalista de la banda el Recodo, el Mimoso, a quien calificó de buen amigo y excelente compositor. Lo invitó a cantar a dueto la canción "Amor de los dos" y lo dejó sólo para que ofreciera el tema "Acá entre nos".
Jenny pidió a sus admiradores que le entregaran una manta que decía "Jenny te amamos, pese a quien le pese y eres la diva de la banda".
La artista interactuó varias veces con su público, a un joven le pidió su celular, divertida le dijo a Jorge, que su novio Juan estaba en el concierto acompañado de otro. También solicitó un celular para tomar una fotografía y subirla a su Twitter por lo que pidió al público que levantaran las manos y sonrieran ante la cámara. Recibió cartitas y un mono de peluche.
El público se rindió ante la diva cuando interpretó los temas " De contrabando", "Querida socia", "los ovarios", "Inolvidable", "Ya lo sé" y "Culpable o inocente".
De tanto caminar de un lado al otro del escenario, Jenny pidió una silla para descansar, pero siguió cantando. Con gran emoción y lágrimas recordó a sus padres, los cuales después de 45 años de matrimonio decidieron separarse. "Lloro porque se que no regresarán" compartió entre lágrimas.
Al concluir su show, en su camerino Jenny Rivera recibió a varios admiradores, amigos, niños de una fundación y en una breve charla con los medios de comunicación, destacó que es una mujer intensa que siente, ríe, llora, goza, se enoja y se defiende cuando la agreden.
"Hoy trabajé cuatro horas y 20 minutos. Pero si trabajo hora y media me pagan lo mismo. Y no solo vengo a México para llevarme el dinero y causar violencia".
Afirmó que es una mujer que apoya a diversas causas sociales, pero no lo promociona "Trabajo y tengo corazón. Soy culpable o inocente. Ahora me aventaron brasier, el récord fue uno 38 D, que me lo llevaré a mi casa".








