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Campañas electorales. Lo que (no) vimos pasar

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Toluca • Los candidatos a la Presidencia de la República ya cierran sus campañas. Las encuestas mediatizadoras, en lo fundamental, no difieren en sus pronósticos. Pero el 1 de julio presentarán su examen ante los resultados de las urnas y, cada empresa encuestadora, según se aproxime a las cifras reales, cobrará o perderá dividendos futuros. La mayoría de la ciudadanía se enteró de algunas propuestas de cada candidato y de la candidatura, a través de los medios electrónicos convencionales (televisión, radio), la prensa escrita y de otros medios alternos como los espectaculares de gran formato y de aquello cada uno dijo o bien, que arengó en el marco de encuentros masivos con sus seguidores.

Pocos, pero muy pocos ciudadanos, leyeron las plataformas electorales que cada uno de los candidatos y la candidata presentaron ante la autoridad electoral (IFE). ¿Qué plantearon –por escrito y de manera desglosada- a la ciudadanía en materia de: Papel del Estado, Desarrollo Social, Macro y Microeconomía, Educación, Salud, Empleo, Vivienda, Servicios Públicos, Medio Ambiente, Grupos Vulnerables, Minorías, Igualdad y Equidad frente a la Ley, Gobierno Electrónico, Combate a la Delincuencia Organizada, Seguridad Social, Relaciones Internacionales, Migración, Tratados Internacionales? ¿En qué temas hubo matices o diferencias notables? ¿Cuáles fueron los temas ausentes o desdeñados en cada plataforma electoral y por qué? A manera de barrullo, de diáspora, de esquirlas, algunas frases lograron ganar la efímera superficie mediática. No pudo salir más porque lo que no se ha entendido es que los medios electrónicos, particularmente la televisión, la radio y en buena medida la prensa escrita, simple y llanamente no permiten tratar ningún tema a fondo. Para ello se requiere tener otras puertas como los documentos en extenso y, desde luego, un tozudo interés y energía para leer y luego para dialogar a fondo, es decir, para convertir el acceso a la información en conocimiento.

Habla mucho y mal de la cultura política que prima en el país. Se rubrica el bajísimo índice de lectura que ostentamos. Por ende, una vez más, tuvimos campañas electorales fuertemente mediatizadas por intereses mega-empresariales. ¿La mayoría de la ciudadanía? A la baja en lectura y a la alza en entretenimiento y espectacularización.

También hay que comentar que la transmedialidad informativa entre los noticiarios televisivos, radiofónicos y en prensa escrita, operaron como bumerang en las redes sociales virtuales.

Coordinador Ejecutivo FAMECOM