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Persiste trata de mujeres en la región de la Montaña en Guerrero

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Un estudio de la Secretaría de la Mujer reveló que en los municipios de Cochoapa el Grande, Metlatonoc y Hueycantenango, la trata persiste. Además los padres de familia utilizan los recursos de programas asistenciales para financiar su adicción al alcohol.

Chilpancingo de los Bravo • Un estudio de campo de la Secretaría de la Mujer (Semujer) en tres municipios de la Montaña, confirmó que la trata de personas, particularmente de niñas persiste y que los padres de familia utilizan los recursos de programas asistenciales para financiar su adicción al alcohol.

Rosario Herrera Asencio, titular de la Semujer dio a conocer los resultados de un trabajo de investigación realizados por personal a su cargo en los municipios de Cochoapa el Grande, Metlatonoc y Hueycantenango.

“Lo que hemos confirmado es que en esos municipios, considerados los más pobres del país, la trata de personas se mantiene con pleno consentimiento social”, apuntó.

La funcionaria señaló que los padres de familia se asumen como dueños de sus hijas y en consecuencia, que las pueden vender al mejor postor.

Los precios para las menores de edad, de acuerdo a Rosario Herrera llegan hasta los 60 mil pesos, en algunos casos pueden cotizarse un poco más alto.

Los padres aceptan por cada menor de manera adicional hasta cien cartones de cerveza o de alcohol apto para consumo humano.

La operación de compra-venta en agravio de las menores genera otro problema, ya que el hombre que adquiere a una niña puede relegarla en cualquier momento y comprar otras mujeres si está dentro de sus posibilidades.

“Si en algún momento la joven no accede a tener relaciones sexuales con su ex pareja, porque éste la dejó por otra y después regresa, el hombre la puede golpear y la policía no interviene, porque en esos lugares la violencia hacia la mujer está justificada dentro del domicilio”, anotó.

Oportunidades sirve para financiar vicios

Otro dato importante que arrojó el estudio de la Semujer, consiste en el hecho de que muchas familias viven solo del recurso que les representa el programa oportunidades, auspiciado por el Gobierno Federal.

“Este programa garantiza que cada familia recibe 800 pesos al mes por cada hijo, en promedio una mujer tiene 4 hijos y eso les representa 3 mil 200 pesos al mes”.

Asume que el espíritu del programa está completamente viciado, ya que los esposos no trabajan porque el recurso de oportunidades les garantiza vivir y por lo tanto, lo más conveniente es que se revise y se modifiquen sus reglas de operación.

Además de la Semujer, el Sistema Integral para el Desarrollo de la Familia (DIF) realizó un trabajo de campo en la Montaña del estado, ya tienen los resultados pero todavía no los han dado a conocer.

Por la forma en que se maneja oportunidades, Rosario Herrera Ascencio asegura que tener hijos para muchas familias representa asegurar el ingreso de dicho programa, lo que solo contribuye al retroceso.

Lo peor, de acuerdo a la funcionaria, es que el alcoholismo ya no es exclusivo de los hombres y crece de manera preocupante entre las mujeres.