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“Yo soñaba con mis quince años desde chiquita”

Locales •

Marcelo Ebrard fue el padrino de 400 jóvenes, que ayer celebraron un gran baile en las instalaciones del Auditorio Nacional.

México • .- Estudiantes, madres solteras, niñas maltratadas, de provincia o extranjeras, todas cumplieron ayer un sueño que parecía imposible: celebrar su fiesta de XV años.

“Yo soñaba con mis quince años desde chiquita, pero mi mamá me decía que no me los podía hacer por lo económico, luego salí embarazada y menos tuve fiesta“, dijo Fernanda de 15 años.

Entre porras y gritos, 400 jóvenes llegaron a bordo de camiones RTP, Turibús y hasta cinco pares de gemelas arribaron en limusina al Auditorio Nacional, donde se realizó el primer Gran Baile Nacional de Quinceañeras: mujer joven, mujer con derechos. El padrino de honor y pastel fue el jefe de Gobierno del DF, Marcelo Ebrard.

El escenario lució multicolor, gracias a que locatarios de la Lagunilla regalaron los vestidos que usaron las quinceañeras, quienes exigieron alto a la inseguridad y violencia que se vive en todo el país. Sus ramos de flores naturales fueron patrocinados por comerciantes del Mercado de Jamaica.

Jazmín, representante de Chihuahua, dijo que “las condiciones de pobreza o un clima de inseguridad no debe frenar nuestro crecimiento, queremos ser algo en la vida, queremos retomar nuestras calles”.

En tanto, Michelle Juárez, del Distrito Federal aseguró que a los jóvenes no les “late” ser ninis, “nos lastima la violencia que hay en el país, nos lastima escuchar las noticias de muertos y gente que muere inocente. ¡Ya basta de sangre en México!”.

Antes de partir una rebanada de pastel junto con Michelle, Ebrard comentó que el país debe apostar por los jóvenes, “no necesitamos que hagan servicio militar, necesitamos que tengan oportunidades, que tengan apoyo para estudiar, necesitamos que las familias no estén solas y que las jefas de hogar también tengan respaldo”.

Tras una jornada de casi 12 horas, algunas jóvenes cambiaron sus zapatillas por tenis cómodos. La parte baja de los vestidos se llenó de polvo, pero no fue impedimento para que durante más de una hora presentaran ocho coreografías de vals, baile moderno. Una de las festejadas interpretó con violín Historia de Amor; mientras que otra de las quinceañeras, Juliet Walter de Nueva York, cantó “Tiempo de Vals”.

Desde las 9:00 de la mañana estilistas comenzaron su trabajo: embellecer a las quinceañeras de la Ciudad de México. En un hotel del Centro Histórico se instalaron varias mesas para que se colocaran sombras para los párpados, maquillaje, lápiz labial, brillos, delineadores, rímel para pestañas, tenazas para el cabello, secadoras, spray y pasadores.

Una de ellas llamó la atención por su acento. Era Juliet de Nueva York, quien aseguró que esta tradición mexicana le gusta mucho, pues en su país no se acostumbra. Dijo que la invitó a participar Javier Hidalgo, el director del Injuve, quien es amigo de su mamá.